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El Inter FC sufre pero pasa: 2-1 al Torino; los nerazzurri, a semifinales de la Copa de Italia

de Bruno Cadelli

El Inter FC estuvo a punto de liarse él solo ante un Torino combativo y correoso, pero los nerazzurri estarán en semifinales de la Copa de Italia tras ir de menos a más en un partido áspero y lleno de trampas. En el U-Power Stadium, 2-1 final y Cristian Chivu puede respirar aliviado después de ver a los suyos desconectarse y conectarse con demasiada facilidad. Y la de Monza no era una noche para tomársela a la ligera. Abrió la lata Bonny con un cabezazo a centro de Kamate —titular para sorpresa junto a Cocchi— y dobló la ventaja Diouf, mediocentro por una noche y comodísimo atacando el área. En medio, el tanto del Toro con Kulenovic, premio merecido para el equipo de Baroni, enchufado desde el pitido inicial y con un plan de partido clarísimo.

Chivu sorprendió de inicio: Diouf actuó de interior junto a Frattesi, con los canteranos Cocchi y Kamate en las bandas. Dimarco ni siquiera entró en la convocatoria y Darmian se cayó a última hora por un cuadro gastrointestinal agudo. Arriba, Bonny y Thuram, mientras que la zaga se rediseñó por completo con De Vrij, Acerbi y Carlos Augusto. El primer tiempo nerazzurro fue somnoliento y trabado, al menos hasta la acción individual del ex del Monza, que estrelló en el larguero un zapatazo desde fuera del área. El Torino, por su parte, buscó morder a la contra aprovechando los numerosos errores técnicos del Inter FC, atascado y lento en la circulación por tres cuartos. Cocchi, correcto en tareas de cobertura, pero el 1-0 nació de un chispazo de Kamate por la derecha: regate del 2004, centro medido y cabezazo perfecto al anticipo de Bonny para batir a Paleari.

Fue el punto de inflexión que espabiló a los nerazzurri, agresivos y decididos también tras el descanso: Thuram se coló en el área y sirvió al llegador Diouf, que fulminó a Paleari para firmar su tercer gol de nerazzurro, el segundo en la Copa de Italia tras marcar en octavos ante el Venezia FC. El Torino apretó y probó por dos veces a Josep Martínez, pero el guardameta español respondió con seguridad. Chivu metió a Pio Esposito, Lautaro y Sucic y, un minuto después, el Toro se metió en el partido con Kulenovic, cuyo testarazo sorprendió a contrapié al portero y a toda la zaga nerazzurra. El último cuarto de hora fue de choques y tarjetas; Chivu blindó su retaguardia dando entrada a Bisseck por Cocchi, mientras Luis Henrique relevó a Kamate. Nada reseñable en los cinco de añadido y los nerazzurri sellaron el billete a semifinales, con un ojo puesto en el campeonato.


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