El Inter FC solo piensa en el derbi, el Como no lo aprovecha: en el Sinigaglia solo pierde quien pagó la entrada
Cero a cero, nadie sonríe ni nadie llora. El resultado de la ida de la primera semifinal de la Copa de Italia deja todo abierto: Como e Inter FC aplazan la cuestión a finales de abril, cuando se jugará el partido de vuelta. Y para entonces cada uno tendrá mucho más claro el estado de su temporada.
Es un marcador que, a fin de cuentas, le viene mejor al equipo de Cristian Chivu. Rara vez se mostró tan conservador este curso: no atacó nunca (cero tiros a puerta), se limitó a cumplir el expediente. En la cabeza, solo y exclusivamente el derbi de Milán: con 10 puntos de ventaja sobre el Ac Milan se podría haber arriesgado más, algo que también valía para la Champions. Pero el domingo el Inter FC se juega la opción de cerrar el Scudetto, más allá de la aritmética. Y, consciente o no, es precisamente la fecha de la vuelta —21 o 22 de abril— la que da la razón a Chivu. Para entonces, el Inter FC podría tener ya el Scudetto cosido al pecho. Y no habría distracciones.
Desde este punto de vista, es el Como de Cesc Fàbregas el que tiene motivos para lamentarse. Los larianos, por una vez, ni siquiera pueden presumir del juego de posesión tan predicado a orillas del lago: solo chutaron a puerta una vez, la posesión fue prácticamente calcada y hasta los pases (578 por 572) lo fueron. También el Como puede agarrarse al duelo de San Siro, faltaría más. Pero jugará en un ambiente inevitablemente hostil, con el riesgo de que, para entonces, el Inter FC ya no tenga otros pensamientos. Y, en el fondo, el calendario ayudaba a Fàbregas: el sábado llega el partido ante el Cagliari, duro pero asumible, y difícilmente llamado a decidir la temporada. Es una oportunidad perdida. Más aún para quien pagó la entrada: esperaba algo de espectáculo, entre el líder y el equipo considerado el más divertido de Italia. No sería mala idea pedir el reembolso.