El Inter FC mantiene a raya al Ac Milan, pero no despeja dudas. Chivu necesita la victoria
El Inter FC respiró aliviado el domingo por la noche, como el estudiante que aprueba por los pelos el examen de mates o, por seguir en clave escolar, el alumno que llega sin preparar a un oral y se salva por el timbre del final de clase. Pero en casa interista los exámenes están lejos de haber terminado, y conviene que Lautaro Martínez y compañía sigan aplicándose para no volver a tropezar. En ese manual del fútbol hay capítulos que repasar: concentración y pegada y, sobre todo, humildad y trabajo duro. Lo que ha llevado al Inter a la cima hasta ahora no debe olvidarse si no quiere caerse.
¿Equipo frágil? Quizá; desde luego, cansado y desgastado en lo mental. ¿Atemorizado? Lo justo: con un triunfo ante la Lazio, el Ac Milan podía haberse puesto a cinco. Los rossoneri no mostraron la mirada del tigre, pero tampoco se han convertido en un gato de salón. Por eso el Inter no puede dormirse con esos ocho puntos de renta. Son muchos, un auténtico patrimonio que hay que proteger, quizá con el regreso al once de futbolistas que siguen siendo claves en la estructura del equipo. Bastoni vio el partido ante el Atalanta desde la grada, pero en Florencia debería volver sin problemas al trío de centrales. La enfermería interista, eso sí, es una puerta giratoria: si el italiano regresa, se cae Mkhitaryan, con un problema muscular sufrido contra la Dea. A veces, la mala suerte ve mejor que nadie.
Chivu no puede agarrarse a la coartada de las lesiones: para ganar en Florencia, lo ofrecido ante el Atalanta no le valdrá de nada. La ACF Fiorentina está en plena pelea por la permanencia y va con el cuchillo entre los dientes; un batacazo en el Franchi volvería a ponerlo todo patas arriba. Y hay más: en la próxima jornada el Ac Milan jugará antes y el Inter podría saltar al césped con los rossoneri a cinco. Un auténtico test de estrés para comprobar si el Inter sabe de verdad aguantar la presión por el Scudetto. O si a esta Serie A aún le queda un buen capítulo por escribir.