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El fútbol italiano, de rodillas: reaparece el Dossier Baggio. ¿Qué contenían sus 900 páginas?

de Dimitri Conti

Como ya ocurrió en las dos eliminaciones anteriores de Italia en la repesca mundialista, en plena alerta roja y con una crisis manifiesta del fútbol italiano, vuelve a escena el llamado 'Dossier Baggio': un documento de 2011 que pretendía ofrecer a la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) unas líneas maestras para reactivar un movimiento en caída, camino de la depresión y atrapado en una dinámica de malos resultados que aún hoy persiste.

Conviene aclararlo: sobre el 'Dossier Baggio' hay más dudas que certezas. Nadie —salvo el propio Baggio y quienes le ayudaron a redactarlo— ha leído realmente su contenido íntegro. La historia se remonta a hace quince años, cuando en 2011 el 'Divino Codino' —recién nombrado desde hacía un año presidente del Sector Técnico— presentó el proyecto ante el Consejo Federal. La acogida fue fría y apenas se le concedió una reunión de pocos minutos con la cúpula del fútbol italiano. La FIGC, de hecho, llegó a asignar un presupuesto de 10 millones de euros, pero el proyecto se detuvo. Menos de dos años después, Baggio dimitió, denunciando la falta de voluntad para asumir sus propuestas.

¿Y qué contenía aquel ya célebre Dossier Baggio? En sus 900 páginas, bajo el título 'Renovar el Futuro', se recogían varias claves para potenciar el talento, con especial foco en la cantera. Proponía una formación distinta para los entrenadores —más rigor en la selección, itinerarios académicos ad hoc y atención también a las competencias educativas—; un método de scouting diferente —dividir Italia en 100 distritos y crear bases de datos y plataformas de vídeo específicas—; nuevos criterios de evaluación —tests de coordinación, relación con el balón e inteligencia futbolística, más allá del puro físico—; y la creación de sinergias —por ejemplo, con universidades e investigadores—. Todo ello, con la mira puesta en una nueva escala de valores y en construir un sistema meritocrático y moderno.

Todo quedó encallado, como tantas otras cosas en Italia, y no solo en el fútbol. Del Dossier Baggio hoy apenas queda la leyenda: se sigue señalando como la gran ocasión perdida del fútbol italiano.


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