El brutal impacto de Malen en la AS Roma: promedia más de 30 goles por temporada
Donyell Malen volvió a ver puerta anoche. El delantero neerlandés, llegado en enero desde el Aston Villa, disputó ante la Juventus FC su séptimo partido en esta Serie A y firmó su sexto tanto. Una vaselina ante un Perin dubitativo que puso el 3-1, aunque no bastó para ganar un duelo que acabó 3-3. «Se puede aceptar que el equipo se meta atrás en el tramo final para explotar la velocidad al espacio, como en el tercer gol de Malen. Teníamos que ser un poco más físicos; la salida de Cristante en el juego aéreo nos quita. Son tres goles muy parecidos, tres balones colgados desde muy lejos. En el primero, mérito para Conceicao; en los otros dos estuvimos pasivos», dijo al término del encuentro un Gasperini que, en las entrevistas postpartido, no se mostró precisamente abatido. «¿Depresión por un gol en el 93'? Calma, seguimos por delante», añadió en rueda de prensa el técnico de Grugliasco.
Y es que Gasperini sabe que hoy tiene a su disposición una AS Roma que va a pelear hasta el final por la cuarta plaza. Ayer no pudo abrir brecha con la Juventus FC, pero volvió a confirmar que el neerlandés es el ‘9’ que buscaba. Seis goles en siete partidos de Liga desde su llegada significan que, de haber aterrizado en julio y jugado todo desde el inicio de la Serie A 2025/26, Malen llevaría 23 tantos. Al final del curso serían 32/33. Obviamente es solo una proyección, pero sirve para calibrar el impacto que el atacante nacido en 1999 ha tenido en la AS Roma y en la Serie A.
No es casualidad que Gasperini, incluso antes de su debut, ya expresara su satisfacción por la llegada de Malen. En la rueda de prensa del 17 de enero, en la víspera del duelo ante el Torino FC, el técnico de la AS Roma respondió así a quienes dudaban del ariete fichado por el club capitalino: «No sé si sois conscientes del jugador que es Malen. En la selección de Países Bajos el titular es él, no Zirkzee...» Después, los hechos disiparon cualquier titubeo, también en lo relativo a su compra definitiva en verano, ya que la fórmula elegida en enero para arrebatárselo a los villans fue una cesión onerosa con opción de compra.