El beso del adiós de Romagnoli: en Lecce, su último partido con la SS Lazio
Una última vez con la camiseta celeste. En Lecce, Alessio Romagnoli dirá adiós a su Lazio, accediendo a la enésima petición de un club que ha hecho de todo salvo cumplir sus promesas. El ex del AC Milan esperaba desde hace tiempo una llamada para renovar; las promesas se remontan a 2022, cuando firmó por cinco años con la SS Lazio. La llamada debía llegar en 2023, tras meterse en la Champions, y no llegó. Se esperaba en 2024 y, pese a la marcha de Maurizio Sarri, Romagnoli quería liderar a la nueva SS Lazio, ya sin referentes como Immobile, Luis Alberto y Milinkovic-Savic, que se había ido doce meses antes. Estaba listo para plasmar por escrito ese amor que le acompaña desde niño. La llamada se pospuso a 2025, cuando, con el regreso de Sarri, todos daban por hecha su continuidad a largo plazo. El bloqueo del mercado desplazó la fecha a enero de 2026; pero la llamada fue para Marusic y Basic.
SS Lazio, la gota que colmó el vaso y la última promesa por cumplir
El punto de ruptura definitivo llegó a comienzos de mes: la oferta a Basic y la renovación de Marusic acabaron con los poquísimos márgenes que quedaban para intentar seguir. Romagnoli se sintió traicionado y, desde entonces, dio por rota la relación con el club. Jugó ante el Como 1907 porque aún quedaban por limar detalles con el Al Sadd, pero cuando la SS Lazio elevó sus exigencias al club catarí, Romagnoli pidió no volver a jugar. Un duro cara a cara el viernes desembocó en otra promesa del club: el defensa será liberado antes del lunes y disputará esta noche en Lecce su último partido. Una despedida que no será en casa, en el Estadio Olímpico, que demasiadas veces no ha podido despedir a sus ídolos. De Milinkovic-Savic a Luis Alberto, de Immobile hasta el adiós frustrado de Romagnoli. Con la esperanza de que esta despedida traiga, al menos, tres puntos para los celestes.