Diamanti reflexiona: "Los entrenadores deben volver a recrear el fútbol de calle. Antes eran como padres..."
"En mis principios no voy a cambiar nunca; puedo adaptarme para hablar a las nuevas generaciones, pero los valores tienes que darlos tú. Y eso lleva tiempo". Así arrancó Alessandro Diamanti, ex del Bolonia y del Atalanta, entre otros, en el podcast de Macron Media House 'Campus Talks'. "El talento en Italia sigue ahí. Preguntémonos si hay personas, entrenadores, dispuestos a invertir tiempo en el factor humano. Hay que enseñar a saber manejarse en la vida. Eso es el deporte. Volvamos al factor humano", el llamamiento del ex futbolista, retirado en 2023.
"Alino" también habló de su formación como futbolista desde niño: "Nací en un campo de fútbol. Mi abuelo tenía uno de los centros deportivos más grandes de la Toscana, mi padre entrenaba. Cuando salía del cole me iba a la una al campo y me quedaba hasta las ocho de la tarde, cuando mi abuela me llamaba. De los cuatro a los quince viví así: escuela y fútbol. Dos cosas que pueden ir de la mano: en el campo aprendes a manejarte en la vida", apuntó.
"En un campo de fútbol se aprenden valores que te llevan a ser buena persona", sobre cómo este deporte va mucho más allá de darle patadas a un balón. Pero hoy se habla de otra cosa: "La generación es distinta. Yo tuve suerte: todos los días estaba con 50 personas mayores que te enseñaban cosas increíbles. Ahora que voy cumpliendo años no diré jamás 'En mis tiempos...', porque la generación ha cambiado". Y ahí Diamanti va al meollo: falta ese fútbol de calle con el que crecieron tantas generaciones de talento: "Los entrenadores tienen que empezar a recrearlo (la calle, N. de la R.). Divertíos, dejaos la piel, como hacíamos nosotros, sin reglas. No es juzgar; es mi opinión".
Y su experiencia en los banquillos es un ejemplo que quiso compartir: "Entrené a un U23 y, en Australia, todos eran de edad inferior a la categoría. No saben que ciertas actitudes en el campo no están bien. A mí me las enseñaron en el propio campo. Antes los entrenadores eran padres; hoy no sé si lo son", la reflexión del exfutbolista, de 42 años. "La información la tenías; luego dependía de ti entenderla o no. No des por hecho que no lo hace. Dale la información y luego exígesela".