Desde enero, show de Baturina en el Como: 'Míster 25 millones' eclipsa a Nico Paz
A orillas del lago, que nadie toque a Nico Paz: la afición del Como no lo consiente. En menos de dos años, llegado del filial del Real Madrid (Castilla) en la tercera categoría del fútbol español, se convirtió pronto en ahijado de Fàbregas e ídolo de la grada del Como. Con jugadas de fantasía, elegancia en los movimientos y, sobre todo, cifras personales notables para un nacido en 2004 que apenas empezaba a foguearse en la Serie A. Esta temporada, el técnico español le ha exigido un paso más y, de momento, el mediapunta argentino no está defraudando.
Si el curso pasado el goleador del equipo era Assane Diao, en este comparte el liderato anotador con Douvikas: ambos suman 9 goles como máximos artilleros. En asistencias, el máximo asistente del Como es Jesús Rodríguez (7), uno por delante de Nico (6). Y, aun así, desde enero hay quien se ha destapado con fuerza en las rotaciones de Fàbregas: se trata de Martin Baturina. La adaptación no fue sencilla: país, idioma y cultura totalmente distintos para un centrocampista croata nacido en 2003 que no había conocido hasta ahora.
Dejó su patria, Croacia, apenas el pasado verano para aterrizar en el Como. La etiqueta de "Míster 25 millones" le acompañaba, igual que el sambenito de "el nuevo Modric" en su país de origen. Pero bastó aquel golazo a la escuadra contra el Bolonia, sin haber pasado ni diez minutos desde su entrada desde el banquillo, para desatar el boom. Desde el mes de enero, casualidad o no, Nico Paz ha ido claramente a menos.
El número diez argentino ha firmado 4 goles en 14 partidos oficiales, con un doblete, eso sí, únicamente en el Olímpico frente a la Lazio. Baturina, en cambio, ha aportado más colmillo: 5 dianas y, además, 3 asistencias entre Serie A y Copa de Italia. Incluido el penalti transformado en el Diego Armando Maradona ante el Nápoles, una faceta en la que Nico Paz aún no se ha estrenado (2 de 2 penaltis fallados este curso, ante la Lazio y el Atalanta). Altibajos lógicos en el fútbol que, en cualquier caso, reflejan el momento dulce del croata frente a la menor continuidad del diamante argentino.