De Bastoni a Pio Esposito, ahora le toca a Chivu: las secuelas del Mundial pueden pasar factura en el Scudetto
El día después duele aún más: se piensa en lo que pudo ser y no fue. Italia se queda fuera del Mundial por tercera vez consecutiva, eliminada en la tanda de penaltis por Bosnia en un partido que por momentos pareció embrujado y por otros un guion ya escrito. Las acciones puntuales pesaron como una losa. Y los detalles nunca son solo detalles cuando te juegas un billete para un Mundial. Gattuso pidió perdón por no haber cumplido el objetivo, pero hay muchos más que deberían hacer autocrítica, sobre todo en los despachos de la federación. El césped volvió a ser el juez más implacable y, de vuelta a los clubes, muchos entrenadores tendrán que ejercer de psicólogos para levantar el ánimo de jugadores golpeados por enésimo desastre nacional.
En el Inter FC las responsabilidades se miden, sobre todo pensando en la tarjeta roja que vio Alessandro Bastoni y que obligó a Italia a jugar casi noventa minutos con diez. Un error grosero de un futbolista que atraviesa uno de los momentos más bajos de su carrera. Primero, la simulación en el Inter FC-Juventus —con la consiguiente pitada en cada estadio de la Serie A—; ahora, una expulsión tan ingenua como evitable, dejando a sus compañeros a merced del destino cuando el marcador aún señalaba 0-1 para Italia. El central nerazzurro pecó de inocente; Pio Esposito, en cambio, cargó con el peso de la responsabilidad.
El 2005 entró con buen pie, volcando sobre el césped toda la energía —y también los nervios— de sus veinte años. Nada más salir tuvo una buena ocasión, luego un gran trabajo de delantero referencia contra los gigantes bosnios. A la hora de elegir lanzadores, se ofreció el primero desde los once metros y mandó a las nubes el primer penalti de Italia. Pero, a diferencia del fallo de Bastoni, hablamos de algo completamente distinto. Hay coraje en un chico que no se esconde cuando el balón quema, y eso puede ser una buena señal para él y para su futuro. Chivu, sin duda, tendrá que recomponer el ánimo de los suyos, desgarrado por una eliminación dolorosa. Zielinski también se despidió del Mundial, derrotado 3-2 por Suecia, mientras Calhanoglu selló el billete a Estados Unidos. En cuatro días espera un Inter FC-AS Roma, pero las secuelas del Mundial se dejarán sentir durante mucho tiempo.