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Corría 2014 e Italia jugaba el Mundial: otra era, otro planeta

de Luca Bargellini

Era el 12 de junio de 2014. La Italia saltaba al césped de la Arena Corinthians de São Paulo ante la Inglaterra, primer partido del Grupo D de Brasil 2014. La Azzurra se impuso 2-1 con goles de Marchisio y Balotelli, y todo parecía pintar bien. Luego llegarían la derrota ante Uruguay (la del mordisco de Suárez a Chiellini) y la eliminación en la fase de grupos. Pero esa es otra historia, más que contada. Lo que sí conviene recordar es lo distinto que era el mundo, hace doce años, respecto al que habitamos hoy.

El mundo ahí fuera
En la Casa Blanca se sentaba Barack Obama, en su segundo mandato. En Italia, el primer ministro era Matteo Renzi, recién nombrado hacía apenas cuatro meses. Angela Merkel gobernaba Alemania, el Brexit sonaba a ciencia ficción y el Covid era una palabra que aún no significaba nada para nadie. Vladimir Putin acababa de anexionar Crimea y el mundo occidental aún debatía cómo reaccionar. En resumen: tiempos complicados, pero muy distintos a los actuales.

El mundo en el bolsillo
TikTok no existía. Llegaría dos años después, en 2016, y tardaría algún tiempo en conquistar el planeta. ChatGPT ni estaba en los planes de los programadores: no vería la luz hasta el otoño de 2022. WhatsApp acababa de ser comprada por Zuckerberg por 19.000 millones de dólares, una cifra que entonces parecía una locura. En el bolsillo, casi todos llevaban todavía un iPhone 5s: el iPhone 6 saldría en septiembre. Netflix rondaba los 50 millones de suscriptores en el mundo. Y Instagram, por entonces con apenas cuatro años de vida, seguía siendo cosa de aficionados a la fotografía.

El fútbol ahí fuera
Lionel Messi y Cristiano Ronaldo tenían 26 y 29 años, respectivamente. Ninguno había ganado aún un Mundial: Messi se quedó cerca aquel mismo verano, perdiendo la final contra Alemania con un gol de Götze en la prórroga. Ronaldo, en cambio, cayó en la fase de grupos con Portugal. Neymar era el rey de aquel torneo hasta que se fracturó una vértebra contra Colombia: Brasil acabaría aplastado 7-1 por Alemania en semifinales, una noche que entró en la historia del fútbol. Aquel torneo lo ganó la Alemania de Löw, con una selección que, dos años después, se coronaría también en la Eurocopa.

El fútbol en casa
La Serie A 2013-14 la acababa de ganar la Juventus de Pirlo, Buffon, Pogba, Vidal y Tévez: un equipo que, visto hoy, parece sacado de un álbum de cromos de otra época. En el banquillo, para aquella Italia de Brasil 2014, estaba Cesare Prandelli. Buffon tenía 36 años y era titular indiscutible. De Rossi mandaba en el centro del campo. Balotelli seguía siendo un talento por explotar.

¿Y los titulares de la Italia de hoy? Donnarumma tenía 15 años y aún no había debutado en la Serie A. Barella tenía 17, Tonali 14, Bastoni 15. Retegui tenía 14 y jugaba en las inferiores argentinas. Kean tenía 14 años, Frattesi 14, Cambiaso 14. Eran chavales que veían aquel torneo por la tele, probablemente soñando con jugarlo algún día. Jugarlo sí, pero en el Mundial 2030, con suerte.

Doce años después
Desde entonces el mundo ha cambiado de formas que en 2014 nadie habría sabido prever. Pero Italia, por lo visto, se ha quedado quieta. Al menos en una cosa: la cita con la Copa del Mundo sigue escapándosele, edición tras edición. La última vez que la Azzurra disputó un partido en la fase final del torneo más importante del mundo,

Obama era presidente y TikTok no existía. Y, dicho así, suena raro.


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