Conte sonríe: hay un Lukaku más para el último objetivo que le queda en la temporada del SSC Napoli
Buenas noticias para el SSC Napoli, desde Verona. En el Bentegodi se estaba fraguando otra muestra de un equipo, el azzurro, atenazado por las lesiones y otros problemas y en apuros no solo en Europa, casi abocado a un empate decepcionante en el campo del colista. Pero el fútbol, caprichoso como él solo, te cambia el guion en un abrir y cerrar de ojos: un gol casi sobre la bocina, el del 1-2 definitivo, dio paso a la euforia y a los festejos del SSC Napoli. No solo por los tres puntos, sino por un tanto nada menor.
El gol decisivo en el Bentegodi lo firmó Romelu Lukaku. Un nombre coreado mil veces por los speakers de los estadios de la Serie A, pero no desde hacía casi un año. 281 días después, volvió el gol del delantero belga, quien, en la práctica, inauguró la interminable cadena de lesiones que llevó al SSC Napoli de tener una de las plantillas más completas de toda la Serie A a tener que reinventar posiciones y tirar de los jóvenes para poder completar la convocatoria.
Lukaku y Conte, una simbiosis en estado puro, al menos en la Serie A reciente. Un tándem que en Nápoles esperan recomponer cuanto antes y de forma estable, para volver a correr como cuando se ganaban Scudettos. Difícilmente este año los partenopeos podrán defender la corona del curso pasado; el Inter FC va lanzadísimo. Pero la certeza es que el SSC Napoli ya tiene a Lukaku de vuelta para el último objetivo que le queda hasta junio: conquistar una plaza de Champions League.