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Comolli, en la cuerda floja: el cuarto puesto puede no bastar. El mercado y febrero, las claves

de Andrea Losapio

Damien Comolli corre serio peligro. El consejero delegado de la Juventus, llegado el pasado verano, ha quedado en el punto de mira de la propiedad: John Elkann no está nada satisfecho con la temporada realizada hasta ahora. Como ya ocurrió con Cristiano Giuntoli —que, en comparación, selló la clasificación para la Champions y fichó a Thuram, Kalulu y Conceição, pese a fallar con otros grandes—, sus decisiones le han llevado al banquillo de los acusados, con la Juve ya fuera de todo a comienzos de marzo.

¿Febrero, el mes de la ruptura? Fuera ante el Atalanta en la Copa de Italia, eliminados por un Galatasaray a priori asequible, y solo dos puntos en cuatro partidos frente a Lazio, Como, Inter FC y AS Roma. Cierto, no era un calendario sencillo y ahora gran parte del futuro se jugará contra los llamados pequeños en las próximas semanas. Igual que le pasó a Thiago Motta hace un año, el final de febrero dio al traste con cualquier sueño de título para esta campaña, sin olvidar que ya hubo relevo en el banquillo y, a diferencia de entonces, el técnico actual está llamado a ser pieza clave el próximo curso.

Luego está la cuestión del mercado de fichajes. De los seis refuerzos, ninguno se ha asentado como titular; solo Jonathan David está ahí casi por pura falta de alternativas. Openda ya está fuera del proyecto —costó 45 millones y la obligación de compra se activa con la permanencia ya certificada—; luego están Joao Mario, Boga, Zhegrova y Holm. Se ha gastado dinero (mal): también puede pasarle factura la improvisación con el nueve, entre Kolo Muani en verano y el carrusel Mateta–Kolo Muani–Icardi en invierno.


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