Chiesa, como Raspadori: objetivo volver a la Serie A para recuperar su sitio en la Selección
Jornada de reconocimientos médicos en la casa del Atalanta para Giacomo Raspadori. El delantero italiano, que regresó anoche a Italia procedente del Atlético de Madrid, firmará en las próximas horas con la Dea y, desde sus primeras palabras, dejó claro uno de los motivos de volver tan pronto a la Serie A. Su objetivo confeso es asegurar su sitio en la Selección, que en Bérgamo disputará uno de los partidos más importantes de su historia reciente, la semifinal de la repesca mundial ante Irlanda del Norte. Un puesto que el ex del SSC Napoli corría el riesgo de perder —aunque la competencia no sea feroz…— por el escaso protagonismo que ha tenido hasta ahora a las órdenes de Diego Simeone.
Una decisión que, para regresar a la Selección pero, antes que nada, a sí mismo, también parece dispuesto a tomar Federico Chiesa. En su caso, con un regreso al pasado. Las últimas noticias sobre el futuro del atacante ex del ACF Fiorentina hablan de un guiño mayúsculo a la Juventus, ligado a la posibilidad de bajarse el sueldo que percibe actualmente en el Liverpool FC. Falta, eso sí, el respaldo de los Reds: Arne Slot, antes de dar luz verde, quiere recuperar a Momo Salah. Y el club de Anfield tampoco parece dispuesto a ceder con la fórmula: exige un traspaso en propiedad, una solución que por ahora no convence a la directiva de la Juve.
En Turín, Chiesa llegaría como recambio de Yildiz, y quizá para algo más. En la derecha, entre Conceição y Zhegrova, Luciano Spalletti no tiene precisamente titulares intocables. El kosovar sigue siendo una incógnita: en los últimos partidos, con la lesión del portugués, quien ha ocupado sobre todo esa banda ha sido McKennie. El texano ha rendido, pero es difícil verle como indiscutible, sobre todo si Chiesa —en caso de fumata blanca— se presenta en su mejor versión. En cuanto a la Selección, si para Raspadori es una certeza, en el caso de Federico la decisión parece, sobre todo, suya: Gennaro Gattuso ya aclaró que fue Chiesa quien le pidió una pausa. La confianza del seleccionador está; falta la convicción del propio futbolista. Y quizá un eventual regreso a la Serie A pueda ayudar.