Ceferin y la Superliga: "Estábamos todos cansados. ¿AC Milan–Como en Perth? No se puede sacrificar la base"
El cierre ya oficial de la Superliga, con el acuerdo de principio entre el Real Madrid y la UEFA anunciado ayer, fue uno de los temas del 50º Congreso de la UEFA celebrado hoy. En su discurso de apertura, el presidente Aleksander Ceferin volvió sobre el asunto: "Me alegra que el Real Madrid y el Barcelona vuelvan a formar parte de nuestra familia. La verdad es que estábamos todos cansados. Que quede claro: no hemos perdido nunca el respeto mutuo con Florentino Pérez ni nuestro amor por el fútbol, aunque hayamos tenido diferencias. El único ganador es el fútbol. Y gracias a Nasser (Al Khelaifi, presidente de EFC, ex ECA), porque su liderazgo ha sido fundamental para volver a estar unidos".
Ceferin incluso trazó un paralelismo histórico: "A pocos kilómetros de aquí, en Waterloo, aprendimos que la estabilidad es valiosa pero también muy frágil. Hoy no hacen falta largas lecciones de historia: percibimos la polarización, el mundo se está dividiendo. A veces me pregunto, como abogado, si nos estamos alejando del Estado de derecho. La Unión Europea, en realidad, intenta mantener su línea. ¿Y qué tiene que ver esto con el fútbol? Todo, porque en un mundo que se fragmenta el fútbol sigue uniendo y une en la diversidad. Es un principio que se aplica al fútbol europeo".
El máximo dirigente de la UEFA defendió el nuevo formato de la Champions League y de sus competiciones hermanas: "Muchos tenían dudas, nos advirtieron y los de siempre decían que fracasaríamos, pero ahora los torneos son mucho mejores y más competitivos. Y no ha sido por casualidad: el modelo se desarrolló con responsabilidad. Han crecido las audiencias, los ingresos y la competitividad. Esta temporada, casi 450 millones se destinarán a los clubes no participantes".
Por último, una referencia al intento de LaLiga y la Serie A (con AC Milan–Como en Perth) de exportar sus campeonatos nacionales a otros países: "Las ligas domésticas se alimentan de sus aficionados y llevarlas al extranjero debilita ese vínculo y desvirtúa la lealtad. No se puede privar a la gente del fútbol en sus casas. No se puede sacrificar la base. Más de 55 millones van al fútbol base, porque la unidad empieza en el fútbol de tu territorio".