Calvarese: "Sin VAR en Atalanta BC-SSC Napoli y AC Milan-Parma Calcio no habría habido polémica"
En declaraciones a los micrófonos de Stile Tv, el exárbitro Gianpaolo Calvarese analizó los episodios que tienen a los colegiados italianos y al VAR en el centro de la polémica en estas semanas: "El problema es técnico y de formación, estoy convencido de ello —informa TuttoNapoli.net—. Los árbitros tienen problemas, tanto los que salen al campo como los que están detrás del monitor.
La paradoja de la tecnología: ayer, si en Atalanta BC-SSC Napoli y AC Milan-Parma Calcio no hubiera estado el VAR, o si se hubiera utilizado como lo usábamos nosotros, no habría habido polémica. El VAR se introdujo para ayudar a los árbitros, no para ponerles en apuros. Con la tecnología no tenemos problemas; con la interpretación sí los hay. El primer episodio: Hojlund con Hien, cuerpo a cuerpo; primero Hien se ayuda con los brazos, luego el balón pasa, hay un contacto objetivo, rodilla con rodilla. Es un penalti ligero, discutible, pero puede pitarse, porque el balón pasa y Hien intenta bloquearle, así que puede darse. El árbitro, por tanto, señala penalti y el SSC Napoli habría recibido un penalti generoso, pero penalti al fin y al cabo. Chiffi fue coherente porque aplicó un umbral de intervención bajo; mantuvo su criterio. Con el VAR saltó todo por los aires porque no hubo uniformidad. A Chiffi le defiendo porque fue coherente, pero el VAR no puede entrar en una jugada sí y en otra no. Nadie entiende el motivo. ¿AC Milan-Parma Calcio? Hay un bloqueo sobre Maignan que para mí no es falta porque él está parado, pero hay un contacto con Troilo, que le pone ambos brazos a Bartesaghi. Es verdad que salta antes, pero es discutible. La cuestión es que, sin VAR, ¿quién habría dicho algo si anula ese gol? La paradoja del VAR es que, sin VAR, no habría polémica. Si se anula el umbral de intervención, se pierde credibilidad. Para mí, Rocchi no debe dimitir; de lo contrario, se cambian las reglas a mitad de camino, y estas reglas deben mantenerse hasta el final.
Para bien o para mal, puedes comerte un error en contra y otro a favor: eso es el arbitraje, siempre que el árbitro mantenga el mismo umbral durante el partido. Pero en dos acciones similares, si una vez intervienes y en otra no, llegan las polémicas. Claro que es un caso, no un problema de mala fe ni de clubes, pero es normal que uno se enfade. El problema es técnico: de quién forma a los del VAR, del umbral de intervención y del proceso de selección de los VAR. Basta de decir que es por la política o por el profesionalismo, porque nosotros no éramos profesionales, y dejemos de repetirlo porque, si no, hacemos daño. El VAR se ha vuelto más importante que el árbitro, es el salvavidas. Cuando llaman a Chiffi al VAR por el contacto sobre Hojlund, en su descargo diré que al árbitro le cuesta verlo claro en un segundo. El mayor error es no volver a llamarle, porque si el VAR le hubiera llamado de nuevo, habría anulado la decisión; por eso no me siento con fuerzas para culpar a Chiffi. Chiffi esperó a que terminara la acción y luego pitó, porque si pita de inmediato y no es falta, el VAR no puede intervenir; así que retrasa el silbato y cumple el protocolo correcto para permitir que el VAR entre.
Para mí, ayer hubo una actuación muy negativa del VAR. La paradoja es que contamos con una herramienta que debería ayudar a los árbitros, pero si no se hubiera utilizado, no habría polémica. Han infravalorado el valor del VAR; no es cuestión de malas intenciones. Irrati se ha ido a enseñar a la FIFA, Valeri a enseñar en Grecia; ¿cómo es posible que los mejores se hayan ido fuera? Es todo muy sencillo..."