Bolonia, rotaciones e incógnitas por resolver: ante la Fiorentina, Italiano busca la reacción
Rotaciones cortas en al menos dos líneas, pero abundancia en la medular. Esa es la fotografía que acompaña las decisiones de Vincenzo Italiano en la víspera del Bolonia-Fiorentina, derbi de los Apeninos de mucho peso, no solo por la clasificación sino también por el ánimo de una afición que lleva tiempo esperando una alegría en casa.
Tras el triunfo recuperado en el Bentegodi ante el Hellas Verona, el primero de 2026, los rossoblù quieren dar continuidad y, sobre todo, volver a ganar en el Dall’Ara, donde no celebran desde el 9 de noviembre, cuando el Bolonia superó al Nápoles por 2-0. Desde entonces, en casa, han llegado más lamentos que sonrisas.
Bajo palos, tras dos largos meses, Skorupski está listo para recuperar la titularidad en detrimento de Ravaglia. En defensa, en los laterales, Zortea parte con ventaja sobre Holm, aún lastrado por la gripe que le debilitó en los días previos al desplazamiento a Verona, mientras que por la izquierda Miranda apunta a ser confirmado por delante de Lykogiannis. En el eje de la zaga aún pesa la ausencia de Lucumí: entrará Heggem, con la continuidad de Vitík a su lado; Casale sigue en la terna, pero parte un punto por detrás.
En la medular, en cambio, hay abundancia: cuatro hombres para dos plazas, con Sulemana cada vez más lejos de Bolonia. Freuler sigue siendo el intocable (238 minutos disputados en los últimos ocho días desde su regreso), mientras que a su lado hay un pulso entre Ferguson y Pobega, con el escocés favorito para salir de inicio.
En la mediapunta, Bernardeschi sigue fuera; Cambiaghi vuelve antes de lo previsto tras la sanción, aunque de inicio apunta al banquillo. Arriba, Orsolini volverá a partir por derecha y Odgaard será la referencia, con Rowe favorito sobre Domínguez para completar el tridente por la izquierda. El argentino y Fabbian quedan como bazas importantes para agitar el partido desde el banquillo.
En punta, Immobile aprieta por una plaza en el once, pero de momento Castro sigue por delante. Dallinga, en cambio, apunta a otra suplencia y queda cada vez más al margen de las rotaciones ofensivas.
El derbi de los Apeninos llega, por tanto, en el momento justo para medir la evolución de un Bolonia que parece en fase de despertar, pero que ahora está obligado a transformar las buenas sensaciones en puntos importantes, especialmente en casa.