Bartesaghi: «Soy del Ac Milan desde niño; nunca hubiera imaginado jugar aquí tras el descenso a la Serie D»
Al margen del encuentro con los aficionados en el Flagship Store de via Dante, en Milán, el lateral rossonero Davide Bartesaghi concedió una entrevista a los canales oficiales del Ac Milan dentro del formato “On the road”. Estas fueron sus palabras, empezando por el momento en el que cada día cruza el portón de Milanello: «Ya el simple hecho de cruzarlo es increíble. Recuerdo el primer día que vine a entrenar… Aún me traía mi padre y fue una emoción enorme para los dos. Cada vez que paso por ese portón intento acordarme del chico que era y por eso siempre trato de dar el máximo cuando estoy en el campo».
Sobre su afición por el Ac Milan: «Muchísimo. Lo sé desde que era muy pequeño. Mi padre me inculcó la pasión por el Ac Milan y, cuando era niño, empecé a jugar aquí, así que soy milanista desde crío. El primer recuerdo absoluto fue el primer día de prueba. Crucé las puertas de Vismara y me encontré con dos leyendas como Paolo Maldini y Angelo Carbone. Sobre todo para mi padre, que los conocía mejor. Fue algo increíble».
Sobre su primera camiseta del Ac Milan: «Quizá me la regaló mi padre, pero no recuerdo el año. Era sin nombre, con un par de firmas. La tengo colgada en mi habitación, enmarcada».
Cuándo empezó a jugar: «Más o menos a los 5 años, en el equipo de mi pueblo. A partir de ahí estuve un par de años antes de ir a la cantera del Atalanta durante un año y medio. Y luego cruzar las puertas de Vismara fue un sueño».
Su ídolo de infancia: «Además de Maldini, me fijaba en Marcelo; ahí empecé a empaparme de fútbol. Me dejaba sin palabras».
Sobre Modric. «Es una persona excepcional, además de un grandísimo futbolista. Hay que aprender mucho de él, tanto por cómo se entrena como por cómo es fuera del campo; eso es muy importante. Lo primero que pensé al verlo con la camiseta rossonera… Viví esa escena con mi padre: estábamos en casa comiendo cuando salió la oficialidad. Al día siguiente me lo encontré en Milanello y me impresionó, porque hace unos años no pensaba que compartiría campo y vestuario con él».
Sobre los consejos de los más veteranos: «Hay varias personas que han hablado conmigo. Leao, Gabbia, Modric… Son muy importantes en el vestuario. Tengo buena relación con ellos y siempre intentan ayudarme de alguna manera, tanto cuando las cosas van bien como cuando van mal. Gabbia siempre está a mi lado; hacemos muchas cosas juntos. Es la persona con la que más trato tengo dentro del Ac Milan. Rafa, cuando hice un doblete, además de regalarme un cuadro con mi foto —un detallazo—, me dijo que llegaría el momento más difícil. Lo aprecié mucho porque es una persona top y le tengo cariño».
Sobre el míster Allegri: «¿Una palabra? Simpático y positivo. Siempre intenta ver el lado bueno de las cosas, trata de ser positivo y nos lo pide también a nosotros. Dice que la negatividad no trae nada bueno. No hace falta decir que es un entrenador grandísimo; le doy las gracias por todo lo que me está aportando».
El partido que le gustaría volver a jugar: «Creo que la final de la Youth League. El año anterior habíamos llegado a semifinales, trabajamos muchísimo, sobre todo con el míster Abate, que ha sido muy importante en mi carrera. Diría que es el partido que me gustaría rejugar. Hubo demasiado trabajo detrás y la perdimos de forma un tanto polémica».
Su camino en la cantera del Ac Milan: «Diría el recorrido con el Sub-23: desde cierta perspectiva no fue precioso, pero, como siempre he dicho, los frutos del trabajo se ven sobre todo cuando las cosas no van bien. El año pasado no fue fácil: era una categoría nueva con un proyecto nuevo. En la clasificación no nos fue bien, pero como persona cambié mucho».
Sobre el descenso a la Serie D y si alguna vez imaginó llegar a la Serie A: «No, no me lo habría imaginado. Pero trabajaba para eso. Aquella noche estaba realmente destrozado; no esperaba llegar a tocar fondo. Me sirvió y fue una gran lección de vida».
Su ritual al saltar al campo: «Saludo a los niños, me santiguo, digo una frase a modo de cábala y luego miro a la Curva, que siempre me da ese plus, esa emoción que me empuja a dar un poco más».
Sus rituales tras los partidos: «Sentarme y, aún en caliente, analizar y repasar el partido mentalmente. Luego, cuando llego a casa, lo vuelvo a ver. Si sé que he hecho un gran partido, intento fijarme todavía más en los detalles, porque son las cosas que marcan la diferencia».
El partido al que más apego tiene desde que está en el primer equipo del Ac Milan: «El día del doblete (ante el Sassuolo, ndr), el 14 de diciembre. Fue un día extraordinario. Es realmente increíble escuchar tu nombre coreado por San Siro. Creo que es algo único. Cuando me preguntan cómo es oír mi apellido en San Siro me cuesta responder, porque es una sensación un poco extraña».
Lo que le dijo Corradi durante la semana: «Nos preparábamos para el partido y me dijo: “¿Cuándo me marcas un gol?”. La semana anterior, en Turín, había intentado anotar de cabeza y el portero hizo una gran parada; me tomó un poco el pelo con eso. Pero luego le di una buena respuesta (ríe, ndr)».
Un mensaje para todos los aficionados: «Doy las gracias, de corazón, por todo lo que están haciendo, incluso solo por el apoyo que nos brindan partido a partido, pase lo que pase. Esta temporada, sobre todo, se está notando el empuje en casa y eso nos impulsa a apretar en los últimos minutos, a remontar partidos, como hemos hecho en algunos momentos».