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Barcelona escéptico y un Inter confiado: así fue la primera etapa de Cancelo en el club nerazzurro

de Ivan Cardia

Son días en los que la afición del Inter sueña con un regreso por todo lo alto. Los nerazzurri, necesitados de un carrilero diestro tras la lesión de Denzel Dumfries, esperan la respuesta de Joao Cancelo después de la ruptura con Simone Inzaghi y con el Al Hilal.

El encaje perfecto, más que en Barcelona. Lo de Cancelo y el Inter parece un encaje único. La ficha astronómica —15 millones de euros netos por temporada, unos 8 de aquí a final de curso— no sería un problema, porque la cubriría en gran parte el club saudí. En parte porque desde Milán uno entre Acerbi (el favorito de Inzaghi) y De Vrij (el preferido del club) podría poner rumbo a Riad; y en parte porque en verano el Inter facilitó la marcha a Arabia del técnico de Piacenza. El portugués, representado por Jorge Mendes, se lo toma con calma y espera movimientos desde Barcelona. En Cataluña, entre los habituales problemas normativos y la necesidad de un central, no hay prisa por cerrar, otro factor que empuja la operación hacia el Inter, que quiere una respuesta en plazos relativamente cortos: no más allá de la próxima semana.

Cómo fue la primera vez. Para la hinchada interista, Cancelo es una pequeña espina clavada. Llegó en agosto de 2017 procedente del Valencia, cedido con opción de compra, pero no fue confirmado y acabó fichando por la Juventus por 40 millones de euros. Por el medio, una temporada en la que la calidad del luso —que después Guardiola llegó a utilizar incluso como organizador en el Manchester City— quedó a la vista de todos: 28 partidos entre todas las competiciones (Serie A y Coppa Italia; fue la campaña del regreso a la Champions con Spalletti), un gol y cuatro asistencias. Y la sensación de que lo mejor estaba por llegar, como así fue, aunque en otro destino.


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