Atalanta-Udinese, a la caza de la Champions como en 2019, entre pasado y presente
La Atalanta de Palladino se crece cuando juega en casa. En Bérgamo la Dea está construyendo su remontada gracias al trabajo de estos meses, y ante el Udinese el objetivo, como es lógico, será ganar para dar otro gran salto en la tabla. Históricamente nunca ha sido un duelo cualquiera: entre los partidos disputados en Bérgamo queda para el recuerdo el 7-1 nerazzurro o el célebre bache de 1996 que convirtió en fatal el pase atrás de Bertotto.
Con todo, si miramos la situación actual de la Atalanta, este choque remite al significativo partido de la 2018/2019, con el conjunto bergamasco soñando por primera vez con los puestos Champions y una afición que se despedía por última vez de la vieja Curva Nord. Hoy, como aquel 29 de abril de 2019, un Atalanta-Udinese con el equipo de Gian Piero Gasperini como gran protagonista de una remontada que le llevó del decimoséptimo puesto a soñar incluso con la Champions.
Una meta que exigía continuidad, sobre todo en casa, donde la hinchada atalantina estaba lista para despedirse de la Nord antes de su demolición y la construcción de la nueva grada: el inicio de una nueva era en Bérgamo. El partido tuvo a Papu Gomez y compañía peleando cada balón, pero los goles no llegaron hasta el tramo final. Primero, en el 84', una falta de Sandro sobre Masiello provocó un penalti que Marten De Roon convirtió desde los once metros; acto seguido, Mario Pasalic sentenció con un derechazo para el 2-0 definitivo, lanzando a la Atalanta hacia el sueño de la Copa de Europa.