Atalanta, demasiados bajones en una temporada de transición. Ahora, madurez para aspirar a Europa
Entre Pisa y el duelo ante el Athletic Club, la misma cantinela de una temporada que apunta a ser de transición. Ya le ocurrió a Atalanta en 2022, cuando necesitó el llamado ‘año malo’ para reconstruirse y después volver a ganar, y el hilo conductor no está en el nivel técnico, sino en las motivaciones y en una mentalidad que el conjunto bergamasco debe asimilar.
Es cierto que Atalanta ha pasado en estos meses de la zona media a puestos europeos, peleando por el 6.º/7.º puesto (el verdadero nivel de la plantilla), con Palladino entrando para aportar entusiasmo. Sin embargo, el equipo ha rendido por debajo de sus posibilidades, sobre todo a la hora de afrontar mentalmente ciertos partidos. Palladino y De Roon han repetido varias veces que este grupo, como es lógico, no está exento de los riesgos que plantea el rival y debe saber reaccionar en caminos tortuosos donde el resultado ha sido irregular: el derrumbe aparece cuando se dan cosas por hechas y falta el famoso ‘cuchillo entre los dientes’.
Y es que Atalanta ha pasado por alto demasiados detalles que aún debe ajustar. Faltan contundencia y orden, pero sobre todo continuidad en la intensidad; eso le provoca varios apagones, bloqueada por rivales ante los que debería saber aguantar el tipo: el Verona que aún no había ganado, un Pisa en apuros, el Genoa con diez, el Athletic que llegó con muchas bajas.
No se trata de una caída libre, también porque se han visto resultados parciales y todo se puede recomponer. En la Serie A, Atalanta va a remolque y estos ‘patinazos psicológicos’ no deberían darse. ¿Y ahora? Toca mirar al duelo ante el Parma retomando varias certezas: no hay nada hecho, hacen falta madurez y hambre, y, sobre todo, hay que llevar el barco de Atalanta a un puerto que garantice competiciones europeas. Eso serviría para salvar una temporada en conjunto positiva (si se entra en Europa), pero claramente de transición respecto a los últimos nueve, en los que hoy ciertos jugadores han llegado al punto y final tras un gran ciclo nerazzurro.