AS Roma pospone el debate sobre el futuro. Pero Gasperini quiere una cumbre para aclarar el proyecto
El AS Roma vuelve a sumar de tres y se mete de lleno en la pelea por los puestos de Champions, pero en el entorno romanista el clima dista de ser tranquilo. La victoria por 1-0 ante el Lecce, sellada con un cabezazo de Robinio Vaz, deja al equipo a tres puntos del cuarto puesto, en manos del Como, e igualando a la Juventus. Lo más llamativo, sin embargo, fue el silencio de Gian Piero Gasperini en el pospartido: oficialmente por un problema en la voz, aunque detrás de su ausencia ante los micrófonos habría otros motivos.
En los días previos, tras la eliminación de la Europa League, en Trigoria tuvo lugar una reunión entre el entrenador, el director deportivo Frederic Massara, el asesor sénior Claudio Ranieri y el vicepresidente Ryan Friedkin. Al vestuario se le pidió centrarse exclusivamente en el tramo final de la temporada con el objetivo de asegurar la clasificación para la próxima Champions League.
Gasperini quería abordar también la planificación del futuro, especialmente a la luz de los numerosos contratos que vencen y de la falta de indicaciones sobre las renovaciones, pero el asunto se pospuso. El técnico esperaba además una mayor implicación de Ranieri también en el ámbito operativo, mientras que el directivo se mantuvo en un segundo plano, en línea con su papel de asesor externo dentro del organigrama del club.
La postura del entrenador no cambia: como escribe LaRoma24, urge cuanto antes una reunión para aclarar el proyecto. Gasperini no piensa empezar la próxima temporada con una plantilla corta entre salidas y cesiones que vencen y pide refuerzos adecuados, sobre todo de cara a un curso simbólico como el del centenario. En ausencia de garantías, no se descartan también reflexiones sobre su propio futuro.