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Arranque de 2026 amargo para la AS Roma: en Bérgamo, tercer KO seguido fuera de casa. Urgen refuerzos en el mercado

de Marco Campanella

Si 2025 se había cerrado de la mejor manera, el año nuevo arranca de la peor forma para la AS Roma. En Bérgamo llega una derrota dura, no solo por el marcador, sino por las sensaciones que deja: en la New Balance Arena, los giallorossi caen ante el Atalanta y encajan su tercera derrota seguida lejos del Olímpico.

Partido con mucha carga emotiva para Gian Piero Gasperini, que regresaba como ex a 'su' Bérgamo y salió derrotado. Lo decidió un gol de Scalvini, una acción que encendió al técnico romanista en el postpartido: según Gasp, el tanto debió anularse por una carga del propio Scalvini sobre Mile Svilar y por un golpe con el brazo que el árbitro Fabbri no señaló.

Más allá de la polémica, el dato más alarmante es otro. Tras las derrotas ante Cagliari y Juventus, la de Bérgamo certifica una peligrosa marcha atrás: al inicio de la temporada la Roma había impresionado por su rendimiento a domicilio, y ahora una de sus principales certezas parece resquebrajarse. Los números son claros: siete derrotas en 18 jornadas de Serie A es un balance que hay que mejorar sí o sí para alcanzar el objetivo de la clasificación a la Champions League.

Preocupa también el ataque, una vez más estéril y poco contundente en los momentos clave. Las ocasiones generadas no se aprovechan y la circulación ofensiva resulta demasiado previsible. Por eso, el partido de Bérgamo vuelve a subrayar la urgencia de moverse en el mercado por parte del club. Raspadori y Zirkzee siguen siendo los nombres señalados para dar un giro al frente de ataque, mientras que las sanciones de Mancini y Hermoso de cara al duelo contra el Lecce aceleran la búsqueda de un nuevo central. Los próximos días deberán ser decisivos para poner refuerzos a las órdenes de Gasperini. El 2026 acaba de empezar, pero la Roma no puede permitirse el lujo de perder más tiempo.


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