ACF Fiorentina, en emergencia en Verona. Vanoli, con decisiones obligadas; Fabbian pide paso en la medular
Cerrado el tercer y último parón de selecciones, ha llegado la hora de que la Serie A entre en su fase decisiva, esa en la que cada equipo debe apretar los dientes y lanzar el sprint final. Para la ACF Fiorentina, la jornada 31 arranca en el Bentegodi, ante el colista Hellas Verona: un partido que no admite errores, y en el que Paolo Vanoli está llamado a lidiar con una emergencia total en todas las líneas.
El técnico lombardo apuró hasta el final para recuperar efectivos, pero las esperanzas de la afición se desvanecieron por la tarde: en la lista de convocados no entraron el lesionado de larga duración Solomon, Dodo, Mandragora, Fortini y, para sorpresa, también Parisi, que se queda fuera para terminar de superar un golpe sufrido contra el Inter FC. Vanoli ha preferido no forzar a sus jugadores, sobre todo con un compromiso tan delicado como el del jueves en la Conference League ante el Crystal Palace.
La buena noticia es la recuperación de Moise Kean, que salió tocado de la desafortunada visita a Bosnia y se jugará el puesto hasta última hora con Piccoli. El resto, casi sin margen de maniobra para Vanoli: por delante de De Gea, en el lateral derecho se adaptará Comuzzo; en el eje repetirán Pongracic y Ranieri, y en la izquierda actuará Gosens. En la medular, para completar el trío con Fagioli y Ndour, Fabbian calienta motores y parte con ventaja para salir de inicio por delante de Brescianini. Los extremos serán Harrison y Gudmundsson.