A dos semanas de la repesca para el Mundial, Italia envía el peor mensaje posible. Sin retórica
Esto es lo que hay. Al día siguiente de una de las peores derrotas de siempre de un equipo italiano en la Champions League, la tentación de caer en la retórica es enorme. Convertir la paliza sufrida por el Atalanta en el clásico “los niños ya no juegan en la calle” es facilísimo, y hasta cómodo: hoy se monta el juicio, mañana se olvida y se habla de la enésima polémica arbitral. Al fin y al cabo, la derrota del Atalanta cuadra con un recorrido europeo de pesadilla en la máxima competición de la UEFA: la salida con la cabeza alta de la Juventus no deja de ser una eliminación, el Inter FC cayó en la ida y en la vuelta ante los noruegos del Bodø/Glimt, y el SSC Napoli, vigente campeón de Italia, logró la “hazaña” de cerrar la Fase de Liga en una vergonzosa trigésima plaza.
Todo correcto, todo fácil, todo prefabricado. Pero no hace tantos meses celebrábamos las gestas de uno de esos equipos —el Inter FC—, que alcanzó una final que perdió de mala manera tras eliminar precisamente al Bayern Múnich y al FC Barcelona. Puede que el Inter FC sea la excepción, pero al cierre de la temporada pasada, de cara al primer año de la nueva Champions —con el equipo de Inzaghi parado en octavos—, la famosa quinta plaza adicional fue para Italia, precisamente gracias al título del Atalanta en la Europa League. Hay mucho que tirar a la basura, pero no todo. También porque ese mismo KO de los nerazzurri de Raffaele Palladino, más allá de la diferencia con el Bayern, tiene raíces tácticas profundas y singulares: al menos en el abultado marcador, fue una noche mala para todos, empezando por el técnico.
Eso sí, el mensaje que llega no invita precisamente al optimismo pensando en la fecha más importante del calendario futbolístico de esta temporada. Hoy estamos a dos semanas (15 días, para ser exactos) del 26 de marzo, cuando la selección italiana se medirá a Irlanda del Norte en el primero —con suerte— de dos partidos que deberán decidir si la Azzurra de Gennaro Gattuso estará o no en el próximo Mundial. El capital humano a disposición del seleccionador está a la vista de todos; baste con decir que ha tenido que rescatar a Verratti del desierto. En ataque, excluido Retegui en Arabia Saudí, su máximo goleador esta temporada es Scamacca, ocho tantos en la Serie A. No está todo para tirarlo. Pero el panorama tampoco es el mejor.