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Todos locos por Luis Enrique, sobre todo en la Premier League. Pero el PSG confía en su continuidad

de Pierpaolo Matrone

El calendario dominical de la Ligue 1 ofrece una de las citas más esperadas de toda la temporada. En el Parque de los Príncipes se disputa Le Classique, con el Paris Saint-Germain obligado a defender su estatus ante el eterno rival, el Olympique de Marsella, en el duelo correspondiente a la 21ª jornada liguera. Un choque que promete chispas, dentro y fuera del campo. En clave marsellesa, Roberto De Zerbi estaría valorando un movimiento sorpresa, con un posible relevo bajo palos respecto a las jerarquías habituales. Una posibilidad que añade aún más morbo a un partido ya cargado de tensión y significado.

Más nítido, al menos en lo táctico, el planteamiento del PSG de Luis Enrique. Pero alrededor del técnico asturiano la atención no se centra solo en los noventa minutos. Su contrato con el club parisino expira en 2027 y la dirección quiere evitar cualquier zona gris: el entrenador es considerado el principal artífice de los éxitos recientes y el presidente Nasser Al-Khelaïfi, que apostó por él hace dos años y medio, empuja para renovarle. Los primeros contactos ya se han iniciado.

La situación, sin embargo, no pasa desapercibida en el extranjero. Como escribe L'Equipe, desde la Premier League llegan señales de fuerte interés y el Manchester United habría puesto sus ojos en Lucho. Clubes de peso y muy sólidos económicamente le ven como el perfil ideal para relanzarse. Pese a los cantos de sirena, en París se respira confianza: Luis Enrique se siente a gusto en la capital francesa y, salvo giro inesperado, las tentaciones del extranjero están llamadas a chocar con una negativa cortés pero firme. Antes, eso sí, toca ganar Le Classique.


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