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Si entra él, el PSG no pierde: Luis Enrique se frota las manos con un Super-Sub y un dato demoledor

de Pierpaolo Matrone

Hay un dato que explica mejor que cualquier análisis el impacto de Gonçalo Ramos en el Paris Saint-Germain: cuando el portugués marca, los parisinos no pierden nunca. El balance es contundente, con 29 victorias y 8 empates en los partidos oficiales en los que el ex del Benfica ha visto puerta.

La enésima confirmación llegó en el duelo contra el Toulouse, que se saldó con 3-1 en el Parque de los Príncipes. El PSG se adelantó con Ousmane Dembélé, antes del empate momentáneo de Rasmus Nicolaisen a la salida de un córner. Quien puso la firma al partido fue precisamente Ramos, que entró desde el banquillo y estuvo rapidísimo para aparecer al rechace, demostrando una vez más su gran sentido del área y su frialdad ante la portería.

Una actuación que refuerza aún más la confianza de Luis Enrique en él. Aunque no salga de inicio, el delantero consigue incidir de forma decisiva, convirtiéndose en un revulsivo de lujo con el partido en marcha. La sensación es que su aportación va mucho más allá de los números: Ramos se confirma como un factor constante en el engranaje del PSG, capaz de inclinar los partidos con una naturalidad cada vez menos sorprendente.


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