Rumanía, Lucescu y la Federación tranquilizan: "Ingreso por una infección subcutánea"
El técnico de 79 años Mircea Lucescu, de vuelta al frente de la selección rumana desde el pasado 6 de agosto, corre el riesgo de no sentarse en el banquillo en el duelo decisivo de la repesca para el Mundial 2026 ante Turquía. El entrenador, hospitalizado recientemente por complicaciones derivadas de un resfriado, ha vuelto a ser ingresado y, según algunas fuentes, estaría bajo estrecha vigilancia médica, lo que ha encendido las alarmas sobre su presencia en la cita clave.
La Federación Rumana de Fútbol salió al paso para aclarar las informaciones publicadas: Lucescu está ingresado para seguir un tratamiento antibiótico por una infección subcutánea. Según el comunicado oficial, la evolución clínica es favorable y en ningún momento se ha contemplado un traslado a otro hospital, ni en Rumanía ni en el extranjero.
El propio Lucescu quiso mandar un mensaje de tranquilidad a afición y medios: "Estoy bien, no hay motivo para preocuparse. Manteneos tranquilos: la situación se ha exagerado mucho. Se trata simplemente de un tratamiento que requiere observación". La federación y el técnico agradecieron todas las muestras de cariño y apoyo, pidiendo respeto por su privacidad. Pese a las buenas noticias, Rumanía deberá prepararse para la posible ausencia de su seleccionador en el partido de repesca, un choque clave en el camino hacia el Mundial 2026. La situación sigue en desarrollo y se monitorizará de cerca en las próximas horas, con el objetivo de garantizar la máxima seguridad para el técnico, figura emblemática del fútbol rumano.