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Regragui defiende a Brahim: "La protesta de los jugadores de Senegal le desestabilizó"

de Michele Pavese

El caos previo al penalti decisivo pesó, y mucho, en el error de Brahim Díaz. El análisis de Walid Regragui es claro: una interrupción surrealista, con los jugadores de Senegal marchándose a vestuarios en señal de protesta, acabó por romper la concentración del talento marroquí en el momento más delicado de su carrera.

Ese Panenka ya forma parte de la historia de la Copa de África. Pero no como hubiera querido Marruecos. A pocos segundos del final del descuento de la final ante Senegal, el ex del AC Milan tuvo en sus botas la posibilidad de entregar a su país una Copa de África que se les resiste desde 1976. El penalti, señalado en el 98' por una falta de El Hadji Malick Diouf precisamente sobre él, parecía el preludio de un triunfo anunciado.

Luego, el caos. Enfurecido por la decisión arbitral —llegada tras un gol anulado que ya había desatado la ira senegalesa—, el seleccionador Pape Thiaw ordenó a los suyos irse al vestuario. Una protesta sonada, de casi quince minutos, que heló el estadio y convirtió el punto de penalti en una trampa psicológica. Cuando se reanudó el juego, el ambiente era eléctrico, tenso, irreal. En ese contexto, Brahim, máximo goleador del torneo con cinco goles, eligió la opción más arriesgada: un Panenka centrado, lento, fácil de leer. Edouard Mendy no se movió, esperó y detuvo. El sueño de Marruecos se hizo añicos ahí.

Tras el partido, Regragui no ocultó su amargura y señaló el comportamiento rival. "La imagen que dimos de África no estuvo a la altura", afirmó, admitiendo abiertamente que la situación "desestabilizó" a su jugador. Sin buscar excusas técnicas, el seleccionador defendió a Díaz: "Ha marcado penaltis importantes en el pasado. Esta vez lo falló. Forma parte del fútbol". Un error que lo cambió todo, porque el partido se torció de forma irreversible hasta el gol de Senegal en la prórroga. "Fue un desenlace hitchcockiano", concluyó Regragui. "Una oportunidad única, quizá irrepetible. Dolorosa para el pueblo marroquí. Pero este grupo volverá más fuerte".


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