.

Radu: "Cambiaba de equipo cada seis meses; en el Celta, la mejor experiencia de mi carrera"

de Michele Pavese

Desde que dejó Rumanía de niño, en 2012, Ionut Andrei Radu ha vivido como un auténtico trotamundos del fútbol. Formado entre el Steaua y el Dinamo de Bucarest, con solo 15 años llegó al Inter FC, desde donde encadenó cesiones en cinco clubes italianos y también jugó en Francia e Inglaterra. La estabilidad la encontró el pasado verano en Vigo, en el Celta, donde se ha ganado al vestuario y a la afición con paradas decisivas y un carácter alegre.

"Cuando tenía 15 años, un ojeador del Inter FC habló con mi padre para que hiciera una prueba: siempre fue mi sueño jugar en el extranjero", cuenta Radu. Su capacidad de adaptación también se nota con los idiomas: "El español se parece al italiano y al rumano; para mí fue fácil". En Vigo ha encontrado continuidad y tranquilidad tras años de cesiones. "Antes estaba estresado, cambiaba de equipo cada seis meses. Aquí tengo mi sitio y puedo centrarme en el fútbol; es la mejor experiencia de mi carrera". El portero también habla de sus compañeros y de los próximos retos: "Aquí hay muchos jóvenes con calidad, el Celta trabaja bien y el entrenador Giráldez no tiene techo: sabe gestionar el grupo y hacernos crecer".

Radu ya mira al partidazo contra el Real Madrid: "Siempre es difícil, pero tenemos que aprovechar sus bajas y hacer nuestro juego. Cada partido es distinto; será divertido". Sobre el sueño europeo, añade: "¿La final de Estambul? Es el sueño prohibido de todos. Pero tenemos que mantener los pies en el suelo y trabajar duro". ¿Y fuera del campo? Radu disfruta con el equipo y la afición. La célebre celebración sobre el césped, haciendo el pino, nació de una experiencia en Ibiza: "La practiqué mil veces en un barco y luego decidí hacerla con el Celta cuando ganamos". Polifacético también en la vida: "Toco el piano, me gusta experimentar".


Otras noticias