Psicodrama en Rabat: Marruecos se viene abajo y Senegal conquista la Copa de África en la prórroga
Un auténtico psicodrama en Rabat. Porque en la final de Copa de África pasó de todo. Parecía una película. Brahim Díaz marró un penalti que había desatado la polémica, con el seleccionador de Senegal llegando incluso a amagar con retirar al equipo, antes de cambiar de idea (gracias también a Mané). Un penalti en el 98', con el tiempo cumplido: panenka, y a la prórroga.
Y el desenlace del psicodrama llegó precisamente allí, en el tiempo extra. Nada más empezar el primer tiempo de la prórroga, Pape Gueye, centrocampista del Villarreal, se inventó un golazo desde fuera del área. Marruecos intentó reaccionar, estrelló un balón en el larguero, pero no vio puerta.
Senegal se queda con la Copa de África tras rozar incluso la descalificación. Campeón continental por segunda vez consecutiva. En una final para la historia.