.

Pogba: de momento, su regreso es un fiasco. Su hermano: «Esperábamos más, pero ya no estaba acostumbrado»

de Pierpaolo Matrone

Lo que apuntaba a ser el año de su resurrección se está convirtiendo en una carrera de obstáculos sin fin. El intento de Paul Pogba de relanzarse con el AS Mónaco avanza entre parones constantes y dudas cada vez más serias sobre su futuro. Tras dos temporadas alejado de los terrenos de juego por la sanción relacionada con el dopaje, el centrocampista ha sufrido desde el principio para aguantar el ritmo del fútbol de élite.

Su regreso quedó marcado de inmediato por una cadena de problemas físicos: primero, una lesión en el muslo a comienzos de octubre; después, molestias en el tobillo y, por último, una lesión en el gemelo a mediados de diciembre. Por el camino, apenas tres breves apariciones en la Ligue 1. Desde el 5 de diciembre, Pogba no se ha vuelto a ver sobre el césped y el Mónaco también le ha dejado fuera de la lista UEFA, una señal de una incertidumbre ya estructural.

Quien mejor retrató el estado de ánimo del jugador fue su hermano Mathias, en declaraciones a RMC: «Mentalmente es muy duro, no solo para él, también para toda la familia. Ya le había dicho que no iba a volver al 100% de inmediato; llevaba demasiado tiempo parado. Esperábamos algo más, pero esta es la realidad del campo y del físico». Mathias incide sobre todo en el aspecto psicológico: «Es más difícil de cabeza que de cuerpo. Tienes ilusión, expectativas, y luego llega otro golpe y tienes que volver a empezar».

El cuerpo, explica, ya no estaba acostumbrado a esas cargas: «No somos robots. Hay que volver poco a poco; si no, llegan las señales. Es lo que está pasando». Tampoco hay certezas sobre el mañana: Pogba tiene contrato hasta 2027, pero todo se afronta «día a día». La esperanza sigue ahí, pero el camino continúa cuesta arriba.


Otras noticias