Mbappé, la rodilla y el precedente Kaká: en Madrid comparan los dos casos
La historia reciente del Real Madrid ofrece un curioso paralelismo: en 2010 fue Kaká, hoy es Kylian Mbappé. Dos cracks, la misma rodilla izquierda y un Mundial como telón de fondo. Si el caso del brasileño ya quedó como una lección para la hemeroteca, el del francés sigue envuelto en muchas incógnitas. Mbappé se lesionó el 7 de diciembre ante el Celta de Vigo, tras un gesto antinatural. Las pruebas hablaron solo de un esguince, tanto que el francés se perdió un único partido, contra el Manchester City, para luego volver al césped y cerrar el año persiguiendo —y alcanzando— el récord de goles anuales de Cristiano Ronaldo. Desde ahí, sin embargo, el panorama se complicó: parón a inicios de 2026, regreso gradual, nuevos minutos jugando con dolor y, finalmente, otro frenazo.
Sin partes médicos detallados del club, cobra fuerza la hipótesis de un problema en el ligamento colateral lateral. El traumatólogo José González, consultado por AS, explicó cómo este tipo de lesión puede permitir jugar, pero empeora con las cargas repetidas: “La solución pasa por parar de verdad, hasta que el problema se resuelva”.
Una dinámica que recuerda a lo ocurrido con Kaká en 2010, cuando aplazó la operación para no perderse el Mundial, agravó el cuadro y alargó los plazos de recuperación tras la intervención del doctor Marc Martens. Hoy Mbappé valora pedir una segunda opinión: por delante tiene, como le ocurrió entonces a Kaká, dos caminos. Parar durante un largo tiempo o arriesgarse a que el paso del tiempo convierta una molestia en un problema mayor. Una decisión que puede cambiar una temporada —y quizá algo más—.