Marsella: Murillo, relegado al equipo reserva; el defensa busca una salida inmediata
La noticia saltó el domingo por la noche, desvelada por La Provence, y corrió como la pólvora en el entorno marsellés: Amir Murillo ha sido bajado al equipo reserva por decisión de su entrenador, Roberto De Zerbi, que le achaca errores graves en los últimos partidos. El zaguero panameño se ha convertido así en el auténtico chivo expiatorio de la reciente debacle europea del Olympique de Marsella, con el técnico que en rueda de prensa cargó las tintas al hablar abiertamente de falta de motivación.
Llegado en agosto de 2023 desde el Anderlecht, entre el escepticismo general y casi desconocido para el gran público del Vélodrome, Murillo supo hacerse un hueco. Sin ser nunca un titular indiscutible ni el mejor defensor de la plantilla, se mostró fiable y polivalente, adaptándose a varios roles y sistemas bajo distintos entrenadores. Una pieza útil, a menudo silenciosa, que rara vez desentonó.
Por eso mismo, su exclusión ha encendido el debate entre la afición, que en redes sociales no entiende por qué le ha tocado a él "pagar los platos rotos" de la minicrisis. Ya se quedó fuera de la lista para el duelo ante el Rennes y difícilmente entrará en la convocatoria del próximo gran partido contra el Paris Saint-Germain. Dos escenarios sobre la mesa: nueva decisión técnica o salida inminente.
El OM, de hecho, trabaja en su traspaso, aunque las opciones se han reducido con el cierre de muchos mercados europeos. Siguen abiertas algunas vías alternativas, como Turquía, Grecia y Emiratos Árabes Unidos, y desde Turquía llega el interés del Besiktas por el defensa nacido en 1995. Vinculado al club hasta 2028, Murillo parece decidido a cambiar de aires, en claro contraste con las palabras de De Zerbi hace apenas un año, cuando ensalzaba su valor y su importancia. En Marsella, sin embargo, un año puede parecer una eternidad.