La UEFA no se ha pronunciado sobre Israel: podría perder la exención fiscal en Nyon
La UEFA se ha situado en el centro de una nueva polémica política que puede acarrear consecuencias económicas muy serias. Según informa L'Équipe, varios diputados suizos del cantón de Vaud han presentado una resolución para protestar por la ausencia de sanciones deportivas contra Israel en el contexto de la guerra contra Hamás. Una medida que, si sale adelante, podría costarle hasta 30 millones de euros anuales al organismo que rige el fútbol europeo.
La cuestión es especialmente delicada porque la sede fiscal de la UEFA está en Nyon, en el cantón de Vaud. Los parlamentarios locales han registrado una propuesta titulada "¿Se siguen cumpliendo las condiciones para la exención fiscal de la UEFA?". El asunto se debatirá el martes y podría abrir un frente político y financiero inédito para la institución que preside Aleksander Ceferin. Según los promotores de la resolución, la ventaja fiscal otorgada a la UEFA podría dejar de estar justificada. El motivo principal es la falta de posicionamiento del organismo respecto a Israel, pese a que el conflicto en Gaza ha causado decenas de miles de víctimas palestinas. Varias voces sostienen que la UEFA, que entre sus principios proclama valores de paz y solidaridad, no está cumpliendo del todo ese papel.
La presión política puede tener efectos muy concretos. Si la resolución sale adelante, la UEFA se arriesga a perder la exención fiscal de la que disfruta actualmente, con un coste estimado de unos 30 millones de euros anuales. Y no solo eso: la administración fiscal del cantón de Vaud podría abrir además una revisión a fondo de las cuentas de la organización, cuyos ingresos anuales rondan los 5.000 millones de euros. En los últimos meses se ha intensificado el debate sobre posibles sanciones o incluso un eventual boicot a Israel en las competiciones europeas, alimentado también por declaraciones de figuras del fútbol como Pep Guardiola y Éric Cantona. Queda por ver si la presión política y económica logrará realmente empujar a la UEFA a cambiar de postura. Una primera respuesta podría llegar en los próximos días.