.

La CONMEBOL respalda a la AFA: para la sede de la Finalissima siguen vigentes tres opciones

de Michele Pavese

El destino de la Finalissima entre Argentina y España sigue en el aire. Tras una reunión en Buenos Aires entre Claudio Tapia (presidente de la AFA) y el presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, se reafirmó la postura de Argentina: el partido no se jugará en el Santiago Bernabéu, como pretende la UEFA.

El motivo es sencillo: disputar el choque en Madrid supondría dar ventaja a España, que en la práctica jugaría en casa. Según ha trascendido, la UEFA ya habría tratado con el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, la posibilidad de utilizar el estadio blanco, sin consultar previamente al resto de partes implicadas. Por ello, Domínguez viajó personalmente a Argentina para respaldar la posición de la AFA. Aunque la idea de la capital española ha quedado descartada, sigue abierta una solución 'europea': en las próximas horas se pondrán sobre la mesa varias alternativas, entre ellas estadios en Portugal, Italia o Inglaterra. En este último caso, eso sí, queda descartado Wembley, ya comprometido para un amistoso entre la selección de Inglaterra y Uruguay.

La opción del Estadio Monumental, planteada por Tapia, fue en realidad una provocación hacia la federación española, a la que se le reprocha intentar convertir un duelo neutral en un partido como local. Además, la casa de River Plate no estará disponible el 27 de marzo porque acogerá un concierto de AC/DC. Si no se alcanza un acuerdo en los próximos días, la Finalissima corre el riesgo incluso de aplazarse o cancelarse. La situación se complica también por la crisis en Oriente Medio, que echó por tierra el plan inicial de disputar el choque en el Lusail Stadium de Doha.


Otras noticias