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L. Hernández pasa al contraataque y denuncia por difamación a la familia colombiana

de Michele Pavese

Se complica y gana tensión el caso Lucas Hernandez. Tras la explosión mediática de las acusaciones destapadas en los últimos días, la historia que salpica al jugador y a su pareja, Victoria Triay, entra ahora en una nueva fase, abocada a alargarse en los tribunales.

Todo arranca con una denuncia presentada el 14 de enero por una familia colombiana integrada por cinco personas, que acusa al defensa del PSG y a la modelo de trabajo en negro y trata de personas. Según reveló Paris Match, los denunciantes habrían trabajado durante más de un año, entre septiembre de 2024 y noviembre de 2025, al servicio de la pareja y sin visado ni permiso de residencia. Las tareas, siempre según su versión, habrían sido de lo más variadas: desde la limpieza y la cocina hasta la vigilancia y la seguridad, pasando por el cuidado de los niños, todo ello —según los denunciantes— sin ninguna regularización legal.

Acusaciones graves, rechazadas de plano por Hernández. En un comunicado conjunto, el futbolista y su pareja negaron cualquier conducta ilícita y aseguraron haber actuado exclusivamente por razones humanitarias, sin ánimo de explotación ni de vulnerar la ley. Pero el partido judicial está lejos de cerrarse; es más, suma un nuevo capítulo: como informó L’Équipe, el hermano de Theo ha optado por pasar al contraataque y ha presentado a su vez una denuncia por difamación. Ahora la justicia tiene la palabra, llamada a aclarar un caso complejo y delicado que amenaza con dejar secuelas duraderas tanto en el plano judicial como en la imagen pública del jugador.


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