Keylor Navas: "Rezaba para que mi hija no quisiera la bicicleta, no llegaba a fin de mes"
Tras nueve temporadas en la élite del fútbol mundial, entre el Real Madrid y el Paris Saint-Germain, para Keylor Navas el dinero ya no es un problema. Pero no siempre fue así. En una entrevista con el diario español AS, el portero costarricense recordó las dificultades económicas de sus primeros años en Europa, cuando su sueldo a menudo no alcanzaba para cubrir los gastos del mes, y un episodio con su hija que se le quedó grabado.
"Diez días antes de que acabara el mes teníamos la cuenta casi a cero. Vivía con mi mujer y mi hija Dani. Un día, por su cumpleaños, fuimos a una tienda de juguetes y le preguntamos qué quería. Mi mujer y yo rezábamos para que no eligiera la bicicleta, porque no podíamos permitírnosla. Por suerte no le gustaba mucho. El club, el Albacete Balompié, estaba en concurso de acreedores y el sueldo era reducido. Daba para pagar el alquiler y la comida, y poco más. A finales de mes teníamos que tirar de la tarjeta de crédito de mi mujer para lo básico", relató, en referencia a la temporada 2009/10, la primera en Europa.
El descenso del Albacete, el traspaso al Levante UD y el Mundial de 2014 cambiaron por completo el rumbo de Navas. "Después del Mundial llegó todo lo que había soñado: ofertas con grandes mejoras económicas, vuelos, casa, coche. No entendía por qué el Levante no quería dejarme aceptar las propuestas. Al final, Quico Catalán me dijo que confiara: había hablado con Florentino Pérez y podía ir al Real Madrid si yo quería. En ese momento dije que sí de inmediato".
Hoy en Pumas UNAM, en México, Navas presume de un palmarés interminable: 3 Champions League, 4 Mundiales de Clubes, títulos en España y Francia y éxitos con Costa Rica. Fue elegido Mejor Portero de la UEFA 2017/18 y dos veces incluido en el once del año de la Ligue 1. Una carrera que, desde la precariedad inicial, le llevó a convertirse en uno de los mejores del mundo bajo palos.