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Groenlandia, Venezuela, inmigración: Trump, el Mundial y el riesgo de boicot europeo

de Pierpaolo Matrone

El camino hacia el Mundial 2026 se está convirtiendo en un campo minado en el plano político. El torneo, con Estados Unidos como sede de la mayoría de los partidos, llega en un contexto marcado por fuertes tensiones internacionales. Las recientes declaraciones de Donald Trump sobre Groenlandia, territorio vinculado a Dinamarca, han reavivado las fricciones con la Unión Europea, mientras que las intervenciones militares estadounidenses en zonas como Venezuela y Nigeria han desatado acusaciones de violación de la soberanía nacional.

Para complicar aún más el panorama, está la línea dura con la inmigración: Washington ha suspendido o restringido la expedición de visados a decenas de países. Como respuesta, la FIFA ha lanzado el sistema "FIFA PASS", pensado para facilitar la entrada de aficionados con entrada, aunque sometiéndolos a controles exhaustivos. Una iniciativa que ha generado críticas porque puede desembocar en un Mundial "a dos velocidades", con el riesgo de dejar fuera a delegaciones y hinchas procedentes de países considerados sensibles.

En Europa el debate ya está sobre la mesa. En Alemania y el Reino Unido, algunos dirigentes políticos han pedido estudiar la opción de un boicot, mientras que en Francia hay quien propone trasladar los partidos a Canadá y México. Al mismo tiempo, muchas federaciones insisten en no mezclar deporte y política y abogan por el diálogo. Así, el Mundial 2026 se acerca cargado de interrogantes que van mucho más allá del césped. Lo firma Foot Mercato.


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