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Eslovaquia, optimismo por el regreso de Lobotka, pero Calzona afronta una emergencia por las bajas

de Andrea Losapio

La Eslovaquia de Míster Calzona se mide mañana a Kosovo en el playoff de clasificación para el Mundial. La selección, bajo la batuta del extécnico del SSC Napoli, fue una de las revelaciones en la Eurocopa de Alemania y completó una fase de clasificación sobresaliente. Un recorrido que le valió el premio de la Federación como mejor entrenador eslovaco del año.

La situación, sin embargo, se ha complicado. Las bajas de cara al playoff son numerosas, empezando por el capitán Škriniar (presente igualmente en la concentración junto a sus compañeros) y su compañero de zaga, Satka. Tampoco llegarán Schranz, máximo goleador de la Euro 2024, ni su socio en ataque, Bozenik, delantero del Stoke City. En el frente ofensivo también se cae Bobček, máximo goleador de la liga polaca.

La única buena noticia es la posible participación de Lobotka. Por evaluar, por último, las condiciones de Haraslin y de Leo Sauer, perla del Feyenoord, titular en la prestigiosa victoria en la fase de clasificación contra Alemania. El parte se cierra con Suslov, del Hellas Verona: convocado, pero recién regresado a los terrenos de juego tras una rotura del ligamento cruzado. Y Gyomber, otra vieja conocida del fútbol italiano, cuyas condiciones se evaluarán directamente mañana. El técnico, en rueda de prensa, prefirió no insistir en las numerosas ausencias y marcó en rojo el duelo ante Kosovo.


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