En la Premier, casi uno de cada cinco goles llega a balón parado, pero Inglaterra está dividida: cae el tiempo efectivo
En Inglaterra el debate está al rojo vivo. Hay quien reclama un regreso al "fútbol de verdad", harto de una Premier League cada vez más encorsetada por mecanismos excesivamente estudiados. En The Telegraph, Jason Burt no se anda con rodeos: "Basta. Es demasiado. Volvamos al fútbol", resume una reflexión que se enmarca en una semana de críticas feroces.
En el punto de mira están sobre todo las jugadas a balón parado: 138 goles en lo que va de temporada, el 17,6% del total, una cifra al alza. "Son oportunidades que hay que aprovechar, pero la forma en que se producen es reduccionista, entre agarrones, bloqueos y eternidades. Los árbitros han renunciado a controlar. ¿De verdad queremos ver el juego así?", escribe Burt. No es un reproche a los especialistas (con Mikel Arteta citado, cómo no), definidos como "una innovación inteligente", sino a la obsesión que sacrifica creatividad y riesgo.
Otro capítulo: el VAR, que consume demasiado tiempo —se lee—. Y llega una propuesta: si en 60 segundos no se resuelve, prevalece la decisión de campo. Luego, fueras de juego milimétricos y el caos con las manos, que "convierten el fútbol en un videojuego". El análisis del Telegraph sobre el fútbol en Inglaterra es duro e incluye otros aspectos de los que se discute también en Italia, como la posesión estéril y, sobre todo, el escaso tiempo efectivo.
Críticas también al llamado "fútbol en U", una posesión lateral estéril que desincentiva el uno contra uno, y a las pérdidas de tiempo: el balón en juego, de media, 55 minutos y 27 segundos, apenas el 55,2% del partido. Cifras y sensaciones que alimentan una pregunta cada vez más extendida: ¿la Premier está perdiendo espectáculo?