El "Solskjaer del PSG" vuelve a golpear. Llamadlo "zona Ramos": siempre marca en el descuento
El hombre providencial, el "Solskjaer" del Paris Saint-Germain habla portugués y se llama Gonçalo Ramos. Una vez más relegado al banquillo por Luis Enrique en la Supercopa de Francia disputada en Kuwait, el ariete luso demostró sobre la bocina que es el hombre de las noches grandes. Cuando el PSG parecía condenado a encajar una segunda derrota consecutiva ante su gran rival, Ramos cambió el guion en unos instantes decisivos.
Saltó al césped en el 89', por Fabián Ruiz, y el ex del Benfica asestó el golpe sobre la bocina. Trece segundos después del increíble fallo de Aubameyang, el '9' parisino aprovechó a la perfección una peinada de Bradley Barcola, batió a Rulli a bocajarro y mandó la final a los penaltis. Un gol de muchísimo peso, que reactivó el ánimo de los campeones de Europa y allanó el camino para la fiesta final sobre el césped del Jaber Al-Ahmad International Stadium.
También protagonista desde los once metros, Ramos abrió la tanda con sangre fría, antes de que Désiré Doué pusiera la firma definitiva al triunfo parisino. Si la actuación monumental de Lucas Chevalier bajo palos fue fundamental, la aportación del delantero es igual de simbólica. Siempre elogiado, rara vez titular —solo 9 titularidades en 25 partidos—, Ramos sigue marcando diferencias como pocos. Luis Enrique no escondió su admiración: "Es un soldado, un jugador y una persona extraordinaria. Incluso con pocos minutos, siempre consigue marcar la diferencia". Los números no engañan: seis de sus últimos diez goles han llegado a partir del 90'. Un auténtico factor X, capaz de transformar la espera en euforia y de ganarse, una vez más, el corazón de la afición Rouge et Bleu.