El Mourinho de siempre: "¿La roja? Quise mandar el balón a la grada, no soy muy bueno técnicamente"
Tras el 2-2 entre Benfica y Oporto en el Estádio da Luz, el técnico de los lisboetas José Mourinho analizó el partido con su habitual estilo directo, deteniéndose sobre todo en la acción que le costó la expulsión. Preguntado por la última jugada del choque, un posible penalti en el tramo final, el portugués prefirió no mojarse: "No lo vi. Ya no estaba en el banquillo y no he podido revisarlo en la televisión. No quiero repetir el error de la semana pasada, cuando pedí un penalti que luego no era".
Mourinho, eso sí, cuestionó abiertamente la tarjeta roja que vio: "El árbitro dice que me expulsó por haber golpeado el balón hacia el banquillo del Oporto. Es completamente falso. Lo he hecho muchas veces en el estadio: cuando marcamos, mando el balón a la grada como gesto para celebrar y regalárselo a un aficionado. Sé que no soy especialmente bueno técnicamente, pero esa era mi intención".
El técnico también relató un tenso cruce con Lucho González en el túnel de vestuarios: "Me llamó traidor 20 o 30 veces. ¿Traidor de qué? En el Oporto me dejé el alma. Luego me fui al Chelsea y también me dejé el alma allí. A eso se le llama profesionalidad". Al analizar el encuentro, Mourinho reconoció los méritos del rival dirigido por Francesco Farioli: "Han construido un equipo con una idea clara y mucha potencia física. Cuando pierdes el balón tienes que correr detrás de ellos: ellos van en moto y tú en bicicleta".
Pese a la remontada del Benfica, el técnico se mantiene cauto en la lucha por el título: "Recortar siete puntos es difícil. El Oporto es un equipo fácil de estudiar pero muy difícil de enfrentar, y no creo que vaya a dejarse muchos puntos".