El Liverpool, castigado en el 97', Slot: 'Es una historia que se arrastra desde hace meses: siempre nos marcan'
El Liverpool sale de Craven Cottage con un empate amargo y la sensación de que se le escapó una gran ocasión en el último suspiro. El 2-2 contra el Fulham, fraguado con dos goles en el tiempo añadido (ventaja visitante en el 94' y empate tres minutos después), dejó mucho lamento en el vestuario de los Reds, como confirmó Arne Slot en el postpartido.
El choque se le puso pronto cuesta arriba a los suyos, golpeados en la primera mitad por el gol de Harry Wilson, validado por el VAR tras una primera indicación de fuera de juego. Tras el descanso, el Liverpool reaccionó con carácter: Florian Wirtz restableció la igualdad poco antes de la hora de juego, también después de una revisión en vídeo. Cuando todo parecía abocado al empate, Cody Gakpo apareció en el cuarto minuto del añadido para firmar el 1-2 que parecía definitivo.
La alegría de los Reds duró un suspiro. Prácticamente en la última, el Fulham hizo el 2-2 con un golazo del recién salido del banquillo Harrison Reed, que sorprendió a la zaga visitante y dejó helados a Slot y los suyos. El técnico neerlandés defendió la actuación del equipo, destacando la solidez mostrada durante buena parte del choque y la capacidad para conceder poquísimas oportunidades al rival: "Quien no siga al Liverpool cada semana pensará que hemos ganado el partido. Por desgracia, es una historia que veo desde hace meses: la primera ocasión clara del rival acaba en gol, y a menudo nos hacen tantos inesperados en los minutos finales", explicó Slot.
Tampoco faltaron reflexiones sobre las decisiones tácticas y la gestión de las energías, condicionadas por ausencias y molestias físicas: "Mi idea de juego no ha cambiado, pero tengo que trabajar con los jugadores que tengo disponibles. Generamos lo suficiente para ganar y limitamos al Fulham a una o dos ocasiones. El resultado, sin embargo, no refleja lo que merecimos. En el fútbol cuenta eso, y hoy acabó 2-2".