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Carew y su segunda vida como actor: "Me gustaría ser un asesino en una película de James Bond"

de Michele Pavese

Para los aficionados más veteranos del Olympique de Lyon, el nombre de John Carew sigue evocando potencia física y goles decisivos. El ex delantero noruego, que se dio a conocer en el Valencia CF y también pasó por la AS Roma y el Beşiktaş, llegó al Olympique de Lyon en 2005, un equipo que por entonces dominaba el fútbol francés. Su aventura duró poco más de una temporada, pero dejó huella: 17 goles y 4 asistencias en 53 partidos antes de su traspaso al Aston Villa en enero de 2007.

Retirado en 2012, Carew hoy tiene 46 años y ha vuelto a los focos por un motivo muy distinto: la interpretación. Desde hace varios años, el ex delantero centro se ha labrado una carrera delante de las cámaras, participando en series y producciones cinematográficas internacionales. Entre ellas destaca Maleficent: Mistress of Evil (2019), donde compartió rodaje con estrellas del calibre de Angelina Jolie y Michelle Pfeiffer. Una experiencia que Carew calificó de formativa, subrayando que incluso los papeles menores exigen concentración, paciencia y capacidad de observación.

La pasión por la interpretación nació en sus últimos años como futbolista, cuando empezó a tomar clases particulares de teatro en Londres. Pero solo tras colgar las botas pudo dedicarse por completo a este nuevo camino, incompatible con el ritmo del fútbol profesional. Su trayectoria no ha estado exenta de sombras: en 2022 Carew fue condenado a 14 meses de prisión por evasión fiscal, un episodio que hoy prefiere dejar atrás. Ahora mira hacia adelante, impulsado por el éxito de la serie de Netflix Home for Christmas, y sueña con un papel icónico: "Me gustaría interpretar a un asesino silencioso en una película de James Bond". Un objetivo ambicioso, pero en la línea de una segunda vida que no deja de sorprender.


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