AS Monaco, Pocognoli: "La expulsión de Coulibaly fue decisiva; el árbitro aplicó un doble rasero"
Tras el 2-2 frente al Paris Saint-Germain en la vuelta del play-off de la Champions, el técnico del AS Monaco, Sebastien Pocognoli, no ocultó sentimientos encontrados: orgullo por la actuación, pero también una profunda amargura por el desenlace y la eliminación.
"Siento ambas cosas —explicó—. Hay un gran orgullo por lo que hemos hecho en los dos partidos. Estuvimos sólidos, pusimos en apuros al PSG y por eso felicito a los chicos". Sin embargo, el técnico se pregunta qué habría pasado sin las expulsiones que condicionaron ambos duelos: en la ida, la de Golovin; en la vuelta, la doble amarilla a Mamadou Coulibaly en el 58’.
La salida del joven centrocampista fue, a su juicio, el punto de inflexión: "Sí, fue el momento clave, como en la ida. Tras la tarjeta llegó enseguida su gol. Para mí, la segunda amarilla es dura: dos amonestaciones en pocos minutos son excesivas. Si el árbitro aplica ese criterio, también podría haber sancionado a Hernández. Coulibaly es un chico joven; Hernández es campeón del mundo y, aun así, al nuestro es al que le piden que se calme. Me parece que hay doble rasero". Unas palabras que destilan también cierta rabia por decisiones que, según el club del Principado, se repiten con demasiada frecuencia.
Mirando al recorrido europeo, el entrenador admite algún que otro remordimiento: "Contra el Tottenham teníamos que haber ganado, ante el Pafos debimos gestionar mejor y en Madrid aprendimos a un precio alto". En conjunto, califica de positiva la campaña europea: "Hemos caído en el mismo punto que la pasada temporada. Ahora toca construir para dar un paso más".