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Al Hilal deja fuera a Núñez de la lista de la liga: con la llegada de Benzema solo jugará la Champions asiática

de Michele Pavese

En los últimos años, los clubes saudíes han agitado el mercado, convirtiéndose en actores clave también para muchas entidades europeas, encantadas de hacer caja con las salidas de jugadores que ya no tenían sitio. Detrás de los gastos faraónicos, sin embargo, a menudo se esconde una gestión deportiva discutible: fichajes caros que juegan poco y son apartados con la misma rapidez con la que fueron presentados por todo lo alto.

Es el caso, por ejemplo, de Darwin Núñez. El pasado verano, Al Hilal, coloso del fútbol saudí, decidió apostar fuerte por el delantero uruguayo tras la marcha de Aleksandar Mitrovic. Llegado del Liverpool por 53 millones de euros, el atacante de 26 años —36 internacionalidades y 13 goles con la Celeste— estaba llamado a liderar el asalto a los títulos continentales. Pero su rendimiento, 7 dianas y 5 asistencias en 23 partidos, no terminó de convencer.

Así, en el mercado invernal, el club aprovechó la ocasión para arrebatar a Karim Benzema al Al Ittihad. El ex del Real Madrid dejó huella de inmediato con un triplete, cambiando el equilibrio ofensivo. Y en una liga que impone un cupo limitado de extranjeros en la plantilla, alguien debía hacer hueco. La decisión recayó precisamente en Núñez, primero apartado del grupo y después incluso fuera de la lista para la Saudi Pro League. Para él, nada de liga hasta el final de la temporada: solo podrá jugar, en su caso, la Champions asiática. Una caída en picado iniciada tras su adiós al SL Benfica y que ahora le deja en una situación complicada, a la espera de un nuevo traspaso.


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