Akliouche, exhibición y gol para Deschamps: "Tenía que dar un paso al frente"
Era el partido que no se podía fallar y Maghnès Akliouche lo interpretó de la mejor manera posible. En el Parc des Princes, el talento del AS Mónaco fue el más brillante de los suyos en el partido de vuelta del play-off de la Champions contra el Paris Saint-Germain.
En el 3-5-2 dibujado por Pocognoli para presionar desde el primer minuto, el jugador de 23 años le dio vuelo a la circulación con calidad y personalidad. Ya en los primeros compases volvió loca a la zaga parisina, sirviendo a Coulibaly un pase de oro que este no aprovechó. Técnica depurada, acciones rápidas en espacios reducidos y lecturas inteligentes para romper la presión: Akliouche estuvo metido en todas las jugadas de peligro de la primera parte, alternando llegadas sin balón con conducciones valiosas para dar aire al equipo.
El premio llegó al filo del descanso: pase filtrado de Coulibaly, control y zurda ajustada que besó el palo antes de batir a Safonov. Hasta la expulsión del propio Coulibaly, en torno a la hora de juego, lo suyo fue una actuación casi perfecta, que además sirve para acallar las críticas de las últimas semanas.
"Estaba listo para ponerse al servicio del equipo", explicó el técnico belga. "Sabe que partidos así le motivan y ha demostrado que puede ser decisivo". El propio Akliouche no escondió un punto de amargura: "Hay frustración. Tenía libertad de movimientos y creo que se ha visto. Sé que en estos partidos los jugadores importantes tienen que dar un paso al frente". Sobre las críticas, respondió con madurez: "Aunque no las busques, las críticas llegan. Yo quiero mejorar cada día".
En la grada estuvo también Guy Stéphan, segundo de Didier Deschamps en la selección. Con el Mundial 2026 en el horizonte, el mensaje es claro: Akliouche pide paso. Ahora la decisión corresponde al seleccionador.