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A Stankovic, el honor de plantar la bandera tras el derbi ganado. Y el Inter FC no le pierde de vista

de Daniel Uccellieri

En el derbi de Brujas hay una tradición que vale casi tanto como los tres puntos: el club que gana el duelo debe plantar la bandera en el centro del césped que comparten Círculo Brujas y Club Brujas. Un gesto simbólico, de pertenencia y de dominio en la ciudad. Este año ese honor le correspondió a Aleksandar Stankovic.

El hijo de Dejan está ganando cada vez más protagonismo con el Club Brujas, se está haciendo un hueco, asumiendo galones y ganando nombre en un equipo acostumbrado a ganar. Nacido en 2005, formado en la cantera del Inter FC, Stankovic dejó Milán el pasado verano traspasado en firme por 10 millones de euros, con un 15% de una futura reventa. Una venta importante, pero ni mucho menos un adiós.

Entre el Inter FC y el Club Brujas, de hecho, se incluyó un acuerdo de recompra a favor de los nerazzurri. El derecho se activará cada verano del 1 al 15 de julio, una ventana de dos semanas en la que el Inter FC podrá decidir si repescarlo. La cláusula tiene validez por dos años: en 2026 la recompra está fijada en 23 millones de euros y en 2027 subirá a 25 millones.

Un detalle que dice mucho. Porque si bien es cierto que el Brujas disfruta hoy de un centrocampista en crecimiento constante, no lo es menos que el Inter FC no le ha perdido de vista. Es más, lo tiene en el punto de mira, consciente de que aún mantiene el control sobre su futuro.


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