Koopmeiners, Openda, Douglas Luiz, Cabal: la Juve en los dos últimos años ha gastado más del doble que el Inter FC con resultados clamorosamente decepcionantes. Ahora solo queda hacer una cosa...
La última jornada de la Serie A ha dejado claro que este año no habrá carrera por el Scudetto. El +10 sobre el AC Milan que ha abierto el Inter FC apaga también el morbo del derbi de Milán de aquí a un par de semanas: ni siquiera ese choque moverá el tablero. Como Klaebo en unos Juegos Olímpicos recién concluidos, el Inter va con otra marcha y sabe que en primavera, tarde o temprano, brindará por el título. De hecho, esta noche disputa el que, a estas alturas, es su partido más importante hasta final de temporada.
Mañana le tocará a la Juventus y ahí la remontada se antoja todavía más complicada. Contra el Galatasaray hará falta una gesta, también porque el equipo de Spalletti maneja certezas muy distintas y en Liga vive un momento bien diferente al de los nerazzurri. Con las últimas derrotas ha puesto en serias dudas incluso la cuarta plaza; el domingo le espera un duelo clave ante el AS Roma y hoy se encuentra nada menos que a dieciocho puntos del líder, el Inter FC. Una distancia abismal, hija también de lo hecho en el mercado de fichajes en los últimos años. Ventanas en las que la Juve gastó mucho más que el Inter, pero lo hizo mal. En algunos casos, rematadamente mal (aunque no es solo ese el punto...).
El Inter en la temporada 2024/25 apostó sobre todo por agentes libres como Zielinski y Taremi. Fichó a Josep Martínez, Carlos Augusto, Marko Arnautovic y Tomas Palacios desembolsando en total unos 45 millones de euros. De esa cifra recuperó la mitad con salidas de jugadores claramente fuera del proyecto como Agoumé y Oristanio, además de algún préstamo bien pagado. No fue una ventana de mercado para tirar cohetes y, de hecho, tres de los citados ya se han marchado. Eso sí, ninguna venta de la que arrepentirse.
Mucho más copiosa fue la inversión cerrada el pasado verano: 23 millones por Bonny y otros tantos por Luis Henrique. Una veintena por Diouf, luego 15 por Sucic y 3,5 por Massolin, que llegará en verano. También en este caso regresó a caja aproximadamente la mitad con las ventas. ¿Quiénes? Sobre todo Nicola Zalewski, Tajon Buchanan, Martin Satriano y Aleksandar Stankovic (que, no obstante, sigue bajo control del club nerazzurri). De cara al próximo verano es prácticamente seguro que Akanji será recomprado y que Pavard —al margen de la decisión del OM— será traspasado.
Trazando una línea, el balance del Inter es de unos -60/70 millones de euros en dos años entre compras y ventas. Varias operaciones no salieron redondas, pero la idea siempre fue añadir, mejorar. No revolucionar un verano sí y otro también. Justo lo que la Juve lleva demasiado tiempo haciendo y repitiendo.
La Juventus en dos años ha gastado en el mercado unos 350 millones de euros. Más de 50 millones por Teun Koopmeiners y otros tantos imputados por Douglas Luiz. Más de 40 por Francisco Conceicao, algo menos por Nico González y una veintena por Lloyd Kelly. Y aún hay más: Juan Cabal costó 12,8 millones; Lois Openda, en cuanto sea matemático el décimo puesto, saldrá por casi 45 millones. Michele Di Gregorio, pagado 19 millones, es hoy un portero muy cuestionado. Poco o nada ha demostrado hasta ahora Edon Zhegrova, por el que se pagaron 15 millones. Y con poco o nada se queda hoy la Juventus tras desembolsar, a la postre, unos once millones entre Alberto Costa y Joao Mario.
De los 350 millones gastados, la Juventus ha recuperado con las salidas alrededor de 200, para un déficit que es más del doble que el del Inter. El problema, sin embargo, no es tanto ese (mientras esté Exor para tapar agujeros...), sino que la brecha técnica entre ambos equipos no ha hecho más que crecer. Demasiados lamentos asoman ahora después de haber pensado demasiadas veces en borrar y volver a empezar. ¿Pero un Conceicao de 41 millones es mejor que un Soulé vendido por 26? ¿Por qué vender a Hujsen por 22 para traer a Kelly por poco menos? ¿Y por qué salir de Kean para apostar por Openda? Volviendo al espejo del Inter, nunca se planteó la venta de Pio Esposito, ni siquiera ante ofertas de 50 millones de euros. Y no lo hará el próximo verano, cuando las propuestas serán aún mayores.
El verdadero problema de la Juventus en los últimos años ha sido la total ausencia de un proyecto técnico a medio-largo plazo. Una revolución permanente que amenaza con convertir a la Juve en un club de puertas giratorias, en una versión más desvaída y menos pudiente del Manchester United. Para frenar esta deriva, el club bianconero solo puede hacer una cosa ahora: confirmar a Luciano Spalletti en el momento más delicado y, con él, seguir construyendo. Pocos retoques, pero buenos. No otro enésimo borrón y cuenta nueva para acabar, dentro de unos meses, en el punto de partida. Otra vez.