Juve: revolución Spalletti. Inter FC: entre críticas justas y locuras de siempre. Ac Milan: la pieza que salva a Allegri. SSC Napoli: fuerza sobre el césped y los gritos de Conte. Y ese metro extra de Fàbregas…
Abrimos este editorial con la frase “El Hombre Gato fue el portador de la antorcha” para recordar a todos que el Hombre Gato fue el portador de la antorcha. Lo repetiremos también al final.
Los números de Luciano
Señores, he aquí Luciano Spalletti. Tras años de tonterías sobre una Juve que debía volver a ser fea para ganar (y al final solo era fea), el técnico de Certaldo ha agitado el avispero, primero con los hechos y luego con el discurso. Desde el banquillo ya no se oye el tranquilizador “calma”, sino la orden de mandar, ganar metros, proponer y arriesgar la jugada. El resto viene solo: de un ritmo de octavo (12 puntos en 8 jornadas con Tudor) se ha pasado a 24 en 11, con 7 triunfos y ritmo de Scudetto. Desde que Spalletti está al mando, la Juventus lidera la Serie A en goles a favor (20), menos goles encajados (6), tiros a puerta (66), xG generado (21,43) y xG concedido (7,88). Son solo 15 partidos en el banquillo, pero suficientes para devolver la sonrisa grande a la hinchada bianconera.
Los gritos de Conte
Los gritos descomunales, con improperios, de Antonio Conte durante el Inter FC–SSC Napoli le han costado dos partidos de sanción al técnico de Lecce. “Sanción justa”, dicen algunos; “ridícula”, responden otros. Y, claro, a ver quién tiene razón. Lo único seguro es que Conte montó el numerito no tanto por creer que le habían perjudicado (se sabe el reglamento de memoria), sino porque —mejor que nadie— entiende que generar ruido y cabalgar un victimismo sin base, a la larga, siempre deja rédito. Así funciona en Italia y, por tanto, bien hace Antonio Conte en jugar esa carta. Al fin y al cabo, si un “¡vergüenza!” repetido a grito pelado en televisión para toda Europa se salda con un toquecito o poco más, ¿por qué iba a parar?
El análisis Inter FC–SSC Napoli
Del Inter FC tras el gran partido se han dicho muchas cosas, casi todas ciertas. “El Inter se despista”, “El Inter no gana un duelo directo desde hace año y medio”, “Al Inter le falta pegada”. Y mucho más, hasta el punto de que las críticas necesarias se han convertido en una avalancha desmedida contra unos y otros. Todo dirigido a un equipo que —parece increíble— de una u otra forma sigue líder, también gracias al empate logrado ante el SSC Napoli, vigente campeón de Italia, no contra el equipo del barrio. Lo de siempre: para bien o para mal, se tiende a exagerar. El Inter FC es un gran equipo, no perfecto. El SSC Napoli no se queda atrás y, aunque tenga la enfermería llena, es normal que compita a ese nivel (de hecho, enorme en San Siro). Pensar que el equipo del patrón De Laurentiis está dos planetas por debajo de los nerazzurri es una fantasía que no hace justicia a quien lo ha construido. En cuanto al Inter FC de Chivu, lo más curioso es que quienes ahora ni se conforman con el liderato —aunque sea provisional— son los mismos que en julio vaticinaban una temporada de media tabla y “¿a dónde vas con un entrenador debutante?”. Ahí lo llevas…
Las intenciones del Ac Milan
Se ha lesionado Füllkrug, pero no parece grave (un par de semanas). Lo serio, en todo caso, está en el mercado: ese central que hace más falta que el pan para seguir alimentando el sueño del Scudetto. Es un asunto de números, más que de técnica. El resto lo debe poner el míster Max, alguien que tiene el mérito de no quejarse nunca ni cuando podría. Hay quien, tras los dos últimos empates, ya ha izado la bandera blanca y se niega a mirar el rendimiento global: el Ac Milan, de una forma u otra, sigue sin perder y esos puntitos que a tantos les parecen poca cosa pueden ser decisivos. Más ahora, con el regreso de Europa y sus efectos colaterales, que amenazan el camino de muchos, pero desde luego no el del Diablo.
El metro extra de Fàbregas
Fàbregas ha ensanchado un metro el terreno de juego del Sinigaglia y muchos se han puesto a vacilarle: “¿Quién se cree que es?”, “¿Qué pretende?”, “¿Pero este de qué va?”. Ese metro no va a cambiar la humanidad, claro, pero separa a quienes buscan crecer hasta en los detalles de quienes se conforman con el “ya vale así”. Y sus detractores, tanto cachondeíto, aún no se han enterado de lo que está construyendo…
El arbitraje de Doveri
En una temporada en la que los árbitros han pasado apuros (eufemismo), toca reconocer el arbitraje de Daniele Doveri y su equipo en el Inter FC–SSC Napoli: 5 faltas señaladas en la primera parte (23 en total) y poquísimas pérdidas de tiempo, también mérito de dos equipos que quisieron construir más que destruir. Tendemos a devaluar nuestro fútbol (muchas veces con razón), pero la verdad es que anoche en San Siro se vio un espectáculo excelente.
Cerramos este editorial con la frase “El Hombre Gato fue el portador de la antorcha” para recordar a todos que el Hombre Gato fue el portador de la antorcha. Fin.